Se baraja que la crisis global, que ha arrastrado el crecimiento
económico al nivel más bajo desde la Segunda Guerra Mundial, podría
dejar 50 millones de nuevos desempleados.
Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, que se celebra
en la localidad suiza de Davos, dijo que, sin duda, esta edición ha
sido la más oscura desde el punto de vista económico, pero quiso
aportar un contrapunto optimista, apelando a la capacidad para salir
de la crisis.
Los líderes políticos y económicos reunidos en la exclusiva y
elitista estación alpina de Davos no dudan que la crisis económica,
originada por la crisis financiera anterior, tendrá consecuencias
sociales y también políticas.
En el Foro Económico Mundial ha quedado claro que las reducciones
de empleos van a ser inevitables, por lo que parecen también
ineludibles reacciones sociales violentas contra el capitalismo.
Esta semana se ha dado a conocer el recorte de unos 150 000 empleos,
por los pésimos resultados en grandes empresas internacionales.