El futuro estamos construyéndolo ahora mismo, cuanto hacemos hoy
es, sobre todo, para el porvenir de la Patria, expresó Ena Elsa
Velázquez, ministra de Educación, a dirigentes de la Organización de
Pioneros José Martí.
Un encuentro con el grupo nacional de formación vocacional y
orientación profesional, cerró este sábado dos días de intercambio
en La Habana de los directores de los 126 palacios de pioneros con
que cuenta el país para tan importante labor como complemento de la
escuela.
La titular del Ministerio de Educación consideró esencial este
diálogo y un punto de partida para el definitivo despegue en un
empeño que requiere unidad, sistematicidad y coherencia, y resulta
imprescindible para la formación de los recursos humanos de la
nación para un futuro nada lejano.
Coincidió en que cada palacio debe parecerse cada vez más a la
vida del territorio, a fin de fomentar en niños y adolescentes una
vocación apegada a la realidad, de orientar sus motivaciones hacia
profesiones, oficios y faenas prioritarios para el país, la
provincia y la propia localidad.
Incorporarlos desde temprano a la vida económica y social de su
municipio, enseñarlos a amar ese terruño, para que luego deseen y
sientan la necesidad de contribuir a su desarrollo, son propósitos
que rebasan el círculo de interés y hasta la escuela, y precisan
sintonía total y el esfuerzo de todos, añadió.
Nadie por sí solo logrará el efecto ansiado, pero juntos, con el
apoyo de organismos, empresas, instituciones y organizaciones,
podemos hacer de este 2009 un año grande en la misión de formar,
desde este presente, la clase trabajadora de la Cuba del mañana,
recalcó.
Con sede en el Palacio Central de Pioneros Ernesto Guevara, el
taller alentó el intercambio de ideas sobre cómo perfeccionar el
desempeño de esas instituciones, con una matrícula total de 170 mil
escolares de primaria y secundaria básica en los cursos vocacionales
para el actual período académico.
Mucho se insistió en la estrecha conexión entre la gran misión de
contribuir a la formación vocacional y orientación profesional, y
esa otra, aún mayor, de forjar en las nuevas generaciones valores y
principios como el amor al trabajo, disciplina, responsabilidad,
solidaridad y colectivismo.