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Comienzan en Irán festejos por 30 años de Revolución Islámica

TEHERÁN, 31 de enero (PL).— Iraníes de diversas fuerzas políticas, estratos sociales y credos religiosos iniciaron hoy 10 días de festividades con motivo del trigésimo aniversario del nacimiento de la Revolución Islámica, que derrocó la monarquía persa.

Las campanas o megáfonos de escuelas, iglesias y mezquitas rompieron temprano el silencio en el país con plegarias de pasajes religiosos, básicamente del libro sagrado del Corán, para anunciar el primero de los Diez Días del Amanecer o Daheyeh Fajar.

El ágape rememora la fecha en que el ayatolah Ruhollah Khomeini, ya fallecido y hoy venerado como el Imán Khomeini, condujo el movimiento revolucionario que acabó con la monarquía encabezada por el Shah Mohamed Reza Pahlavi.

El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, y los ministros de su gobierno rindieron tributo al fundador de la revolución con una visita al Mausoleo Imán Khomeini, situado en el sur de la ciudad sobre la carretera que conduce al moderno aeropuerto que lleva su nombre.

Transeúntes y motociclistas desfilaron desde la terminal aérea de Mehrabad (más vieja) en dirección a la Plaza Azadi o Libertad, para honrar al finado líder, además, con una peregrinación hasta el cementerio de Behesht Zahra, en las afueras de la capital.

Fábricas, trenes, barcos y automóviles también hicieron sonar sus sirenas para sumarse a una agitación popular marcada por fuertes discursos nacionalistas y la defensa de la soberanía, sin obviar el debate entre círculos oficiales y los llamados reformistas.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica regresó a Teherán el 1 de febrero de 1979, después de 14 años de exilio en Francia, para guiar el proceso que dio al traste -10 días después- con un régimen respaldado por Estados Unidos.

Aquella victoria, comentaron a Prensa Latina funcionarios del gobierno persa, marcó el inicio de una nueva era para el país, pero también de una confrontación extendida hasta hoy con Washington y otros regímenes occidentales, con el pretexto del programa nuclear.

En su discurso alusivo, Ahmadinejad calificó la revolución como el más poderoso y más influyente elemento en el mundo actual, así como un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.

Pese a transcurrir sólo 30 años de su victoria, la revolución ha logrado acumular muy brillantes logros, dijo el mandatario, mientras el clérigo chiíta Ali Akbar Hashemi Rafsanjani definió a Khomeini como un constructor de fuertes puentes entre el Islam y el pueblo.

 

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