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Transportada en los brazos de la poesía, con apego a la cultura
francesa dentro de la frescura permanente de su cubanía, Nancy
Morejón disfruta hoy de las mieles de las distinciones.
Vino a París una vez más, un hilo conductor de su larga
trayectoria en la cual las traducciones enriquecieron su carrera.
Antes, en 2004, fue la insignia de oficial de la Orden al Mérito de
la República de Francia por el conjunto de su obra literaria.
En esta ocasión fue distinguida con el doctorado Honoris Causa
por la universidad francesa de Cergy-Pontoise, en una ceremonia
solemne en la cual fueron condecoradas otras tres personalidades,
según explicó a Prensa Latina.
Junto a la poetisa, dramaturga y ensayista cubana, fueron
premiados el físico y matemático estadounidense Michael Aizenman,
profesor de la universidad de Princeton, el jurista brasileño Eros
Roberto Grau, y el poeta y traductor francés Sala Stétié.
Se suman muchas emociones porque me gradué en la universidad de
La Habana en 1966 en licenciatura en lengua y literatura francesa,
con el influjo de las ideas del Che (Ernesto Guevara) y de Fidel
(Castro), del descubrimiento de la Revolución cubana, dijo.
He tenido palabras de reconocimiento a la doctora Alba, que acaba
de fallecer en La Habana, como símbolo de todo un claustro de
profesores, comentó.
A ella en la Alianza Francesa y en la universidad de La Habana,
le debo el francés que conozco, y también a la doctora Graziela
Pogolotti, mi tutora de tesis y a mis compañeras Elsa Rodríguez
Cabrera y Talia Fong, añadió.
Nancy Morejón señaló que en octubre pasado fue publicado por la
universidad de Salamanca, España, un libro con una selección de
poemas suyos y sigue consagrada al trabajo por la diversidad de la
cultura.
La poesía hay que escribirla, no importa el formato, lo
importante es la expresión de un pensamiento literario. Siempre hay
que sentir la inspiración, hasta para tomar una taza de té,
reflexionó.