Los jefes de Estado acordaron profundizar el diálogo ruso-cubano
a todos los niveles, incluido el máximo nivel, sobre una amplia gama
de temas de la agenda internacional y de las relaciones bilaterales,
a cuyo desarrollo debe contribuir el incremento del comercio de
bienes y servicios, los intercambios en diferentes ramas de la
actividad productiva y de los conocimientos científico-técnicos.
Esta colaboración tiene el objetivo de promover el florecimiento y
progreso de los dos pueblos.
Raúl Castro Ruz y Dimitri A. Medvedev constataron con
satisfacción la coincidencia de posiciones respecto a la necesidad
de un sistema multipolar y estable de las relaciones
internacionales, que garantice el desarrollo sostenible, así como la
búsqueda de vías para lograr la paz y el bienestar de la comunidad
mundial.
Reafirmaron la necesidad de un nuevo orden internacional basado
en la Carta de la ONU y en las normas del derecho internacional, en
los principios de respeto a la soberanía, no injerencia en los
asuntos internos, de autodeterminación, igualdad soberana de los
Estados, solución pacífica de las controversias y el no uso de la
fuerza o amenazas de su empleo.
Rechazaron enérgicamente la imposición de medidas coercitivas
unilaterales y, muy particularmente, el bloqueo económico, comercial
y financiero impuesto por el gobierno de los EE.UU. contra Cuba.
Las partes reiteraron su disposición de continuar desarrollando
los vínculos bilaterales mediante la profundización del diálogo a
todos los niveles sobre los temas internacionales y regionales,
mediante el perfeccionamiento creciente de los mecanismos de
consultas periódicas, la más estrecha coordinación en la ONU y en
otros organismos internacionales, para contribuir al establecimiento
de un orden internacional justo y equitativo, al fortalecimiento de
la seguridad y la estabilidad internacional, así como a estrechar
los lazos de amistad fraternal, solidarios y de colaboración
multifacética.
Los Jefes de Estado declararon su más decidida condena al
terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, y reafirmaron su
aspiración de fortalecer el papel central de la ONU en la lucha
contra el mismo. Manifestaron la preocupación por los fuertes
vínculos del terrorismo con el crimen internacional organizado, el
tráfico ilegal de drogas y de armas; y subrayaron especialmente el
peligro de que las armas de exterminio en masa puedan caer en manos
de terroristas.
Reafirmaron la voluntad de cumplir sus obligaciones en relación
con el desarme y el control de armamentos, así como coordinar sus
esfuerzos con el objetivo de lograr la no proliferación, teniendo en
cuenta sus legislaciones nacionales y las mencionadas obligaciones
internacionales en esta materia.
Raúl Castro Ruz y Dimitri A. Medvedev manifestaron su profunda
preocupación ante la actual crisis económico-financiera y expresaron
su opinión de que la solución de la misma exige una profunda reforma
del sistema financiero internacional, que permita establecer un
orden mundial estable y justo que garantice el desarrollo sostenible
y la disminución de la desigualdad social. Para garantizar lo
anterior las partes acordaron actuar de manera coordinada en las
organizaciones internacionales.
Reconociendo como uno de los problemas más serios de la
actualidad, la proliferación ilícita de narcóticos y otras
sustancias psicotrópicas, los mandatarios reafirmaron su decisión de
luchar contra la producción ilegal, el tráfico y el consumo ilícitos
de estos, así como los delitos relacionados, incluyendo el lavado de
dinero. Subrayaron la gran importancia de coordinar acciones
utilizando las posibilidades que ofrecen los acuerdos bilaterales y
multilaterales dirigidos no sólo a impedir el tráfico ilegal de
narcóticos, sino también a aquellos vinculados a la prevención.
Los Jefes de Estado subrayaron que el respeto a la diversidad
cultural constituye una de las condiciones clave para la estabilidad
internacional. En ese sentido adquiere particular importancia la
ampliación del diálogo intercultural e interreligioso con el
objetivo de crear posibilidades para el desarrollo armónico y el
enriquecimiento mutuo de las culturas y las civilizaciones.
Las partes contribuirán a la realización de intercambios entre
los órganos legislativos, ejecutivos y judiciales, y entre los
representantes de diferentes organizaciones estatales y sociales.
Cuba y Rusia coadyuvarán al desempeño exitoso de la Comisión
Intergubernamental, así como al de otros órganos permanentes y
especiales de colaboración en la esfera del comercio, la economía,
la seguridad, la colaboración técnico-militar, la protección del
medio ambiente, la cultura, la educación, la ciencia y las
tecnologías, y otros órganos que se considere necesario crear.
Las partes continuarán fortaleciendo la base jurídico–contractual
de las relaciones bilaterales.
Firmado en Moscú, a los 30 días del mes de enero del año 2009 en
dos ejemplares en idiomas español y ruso.
Raúl Castro Ruz
Presidente de los Consejos
de Estado y de Ministros
de la República de Cuba
Dimitri A. Medvedev
Presidente de la
Federación de Rusia