.— El presidente
estadounidense, Barack Obama, logró imponer su plan anticrisis
económica frente a la Cámara de Representantes, pero con un voto
signado por la oposición republicana y división en las filas
demócratas.
Sin lograr anotarse un sólo apoyo de sus opositores políticos, el
jefe de Estado ganó el miércoles la aprobación de la cámara baja
para un programa de estímulo en el orden de 819 mil millones de
dólares.
Incluso dentro de la bancada del llamado partido azul no hubo
unanimidad a la hora de certificar el enorme paquete financiero de
recortes de impuestos y gasto público, comentó el diario The New
York Times.
Obama, quien esperaba obtener amplio apoyo bipartidista, apuntó
que el plan de rescate de mercados ratificado por los representantes
puede y debe ser mejorado antes que él lo convierta en ley.
Los republicanos argumentaron que la iniciativa contenía
demasiados gastos innecesarios y no tenía suficientes reducciones de
impuestos.
El Senado debatirá la medida la semana próxima y varios comités
ya están trabajando en su propia versión, que se prevé incluya una
reducción adicional de impuestos por 70 mil millones de dólares.
La Unión Nacional del Contribuyente (UNC) exhortó la víspera a
que el dinero de impulso económico propuesto por el presidente Obama
fuera usado en proyectos de alta prioridad.
Voceros de la UNC enviaron una carta a miembros del Congreso con
el propósito de sacar del programa de subsidios a casinos, clubs de
golf, hipódromos, complejos de piscinas, acuarios y zoológicos,
entre otras instalaciones de recreación.
La meta del plan de Obama es favorecer prioritariamente renglones
económicos que beneficien a un amplio margen de la sociedad,
cualquier otro aspecto de la iniciativa debe ser observado con ojo
escéptico, indicó la misiva.