Granma, la provincia cubana que más viviendas construyó en 2008,
destinó cerca de la cuarta parte de estos inmuebles a familias
residentes en la Sierra Maestra, la mayor cadena montañosa del país.
Como resultado de la estrategia nacional para el mejoramiento de
la calidad de vida y desarrollo integral de los lomeríos, mil 068
casas fueron edificadas el año precedente en la parte del famoso e
histórico macizo perteneciente a la suroriental provincia.
Según informes oficiales, 638 de los nuevos hogares estuvieron a
cargo de fuerzas constructoras de los ministerios del Azúcar y la
Agricultura, y de cooperativas campesinas y otras instituciones
estatales, en tanto 430 las fabricaron sus dueños.
De diferentes diseños y dimensiones, todas son confortables y
funcionales, y la mayor parte dispone de cubiertas ligeras de zinc.
El programa de la vivienda en las montañas de Granma prioriza a
las familias afectadas por eventos meteorológicos, especialmente el
huracán Dennis, de 2005, e incluye el mejoramiento de las
existentes, la erradicación de pisos de tierra y la construcción de
letrinas sanitarias.
La Sierra Maestra ocupa cerca del 25 por ciento de la extensión
territorial de Granma, con alrededor de 90 mil personas dedicadas
fundamentalmente a las labores forestales, acopio de miel de abeja,
y el cultivo de café y de otros productos agrícolas.
Desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959, Cuba estimula
la atención a los montañeses, al construir en regiones intrincadas
miles de escuelas -algunas para un solo alumno-, consultorios
médicos, policlínicos, hospitales, salas de televisión y video,
centros de comunicación, entre otras instalaciones de beneficio
social.