.— Ocho meses después
de ser azotado por un intenso ciclón que provocó 140 mil muertes,
Myanmar sufre aún escasez de alimentos, según informaron hoy
agencias de las Naciones Unidas.
De acuerdo con esos reportes de la FAO y el Programa Mundial de
Alimentos (PMA), el acceso a la comida se mantiene como un problema
para la población más vulnerable en ese país asiático.
No obstante, la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) y el PMA señalan que en regiones
de esa nación no afectadas por el ciclón Nargis se anuncian cosechas
satisfactorias.
El informe conjunto de ambas agencias de la ONU apunta que las
condiciones climáticas favorables y el creciente uso de semillas de
arroz hacen esperar una cosecha de 21 millones de toneladas.
Esa cifra constituye tres por ciento menos que lo recolectado el
año anterior, pero 10 por ciento más que el promedio alcanzado en el
último lustro, precisa el documento.
No obstante los avances conseguidos desde el Nargis, la FAO y el
PMA indican que la inseguridad alimentaria es un problema para los
más pobres en la región del delta y que existen altos índices de
desnutrición en el norte y otros estados remotos de Myanmar.
Más de cinco millones de personas, de una población inferior a
los 50 millones de habitantes, se encuentran por debajo de la línea
de pobreza en el país y se necesitan ayuda de alimentos en las áreas
afectadas por el ciclón, agregan.
El informe, que se basa la visita de un mes de representantes de
la FAO y el PMA concluida en noviembre, reitera la necesidad de
ayudar también a Myanmar con semillas, animales y equipos de
labranza y de pesca.