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Las jornadas de marchas del gremio campesino mexicano contra las
actuales políticas agropecuarias, iniciadas el lunes, continuarán
hoy, esta vez en el norte del país.
Los trabajadores del campo exigen al gobierno aplicar un plan
anticrisis urgente que contemple la compra de fertilizantes, un
sistema de precios-ingresos mínimos garantizados y la asignación de
15 mil millones de pesos, poco más de un millón de dólares, para un
programa especial de empleo dirigido a la población rural sin
tierras.
Al respecto, Cruz López, dirigente de la Confederación Nacional
Campesina, responsabilizó al gobierno federal de los aumentos
constantes de los precios de insumos para la agricultura, del
diesel, entre otros.
Por otra parte, el coordinador de los diputados del sector
agrario del opositor Partido de la Revolución Institucional, Rubén
Escajeda, calificó de positivas las movilizaciones de los dos días
anteriores realizadas en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima,
Querétaro, Zacatecas, y en esta capital.
Ayer martes, labriegos de distintas regiones del país llegaron a
la ciudad de México y avanzaron en caravana a las inmediaciones de
la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentación para exigir más apoyo al agro.
Escajeda aseguró que el viernes próximo, se unirán en el Zócalo
capitalino, junto a otros sectores sociales para demandar cambios en
la política económica del gobierno de Felipe Calderón.