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El Banco de España ratificó hoy que la recesión se adueñó de la
economía nacional al contraerse 1,1 por ciento en el último
trimestre de 2008, luego de retroceder 0,8 en el anterior.
El dato fue divulgado este miércoles por esa institución y
reconfirma todos los pronósticos emitidos en semanas recientes
acerca del descenso de la actividad económica en la segunda mitad
del año que acaba de concluir.
No obstante ese deterioro, el balance global anual del Producto
Interno Bruto (PIB) arroja un saldo positivo del 1,1 por ciento
frente al 2007, pero lejano del 3,7 conseguido entonces.
Hace 12 días el gobierno estimó que el crecimiento anual del 2008
sería del 1,2 por ciento.
Para el Banco de España, la razón principal del retroceso radica
en la disminución del demanda interna, cuyo progreso fue de solo 0,4
por ciento, luego del 4,2 de 2007.
Otros factores fueron la crisis de los mercados financieros
internacionales, el debilitamiento de la economía mundial, una
acusada pérdida de confianza y el endurecimiento de las condiciones
de financiación del sector privado.
La situación provocó un desplome del empleo equivalente al tres
por ciento en el último trimestre, según el reporte oficial.
La semana pasada el Instituto Nacional de Estadísticas confirmó
que al cierre de 2008 el índice de desocupación llegó a 13,91 por
ciento, con un millón 280 mil nuevos parados en ese año.
Ese incremento, equivalente a 66,42 por ciento más que el
reportado en 2007, elevó el ejército de parados a tres millones 208
mil personas y condujo la tasa al nivel más alto desde el año 2000
cuando fue de 14,79.
Al mismo tiempo, la Comisión Europea (CE) empeoró el pronóstico
del 1,6 por ciento de retroceso del PIB anunciado por el gobierno
español para 2009 y lo situó en dos puntos.