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El presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, garantizó a la India
que las tropas gubernamentales respetarán las zonas seguras para
civiles en territorio rebelde tamil, informaron hoy fuentes
militares.
Al reunirse en Colombo con el canciller indio, Pranab Mukherjee,
el estadista srilankés se comprometió a trabajar con Nueva Delhi
para establecer la normalidad en el norte de la isla y minimizar el
impacto del conflicto armado en los civiles tamiles.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa, ambas partes
revisaron la situación humanitaria en el norte de Sri Lanka, donde
el Ejército y los Tigres para la Liberación del Tamil Eelam (TLTE)
libran encarnizados combates desde hace semanas.
De acuerdo con la versión gubernamental, Rajapaksa aseguró al
visitante ministro indio del Exterior que las últimas victorias
militares brindan una oportunidad política para restaurar la vida y
la normalidad en la provincia del norte y en el país surasiático del
océano Índico.
También acordaron fortalecer los lazos que unen a Sri Lanka y la
India, en especial en estos momentos de transición y cambio, añade
la nota oficial.
La visita de Mukherjee acontece en medio de las denuncias de
bombardeos militares en las llamadas zonas seguras habilitadas el
fin de semana último por el Ejército srilankés en territorio de los
separatistas para refugiar a los más de 250 mil civiles tamiles
atrapados por los combates.
Portavoces de la ONU reportaron que decenas de personas
resultaron heridas a causa de la ofensiva militar que alcanzó las
áreas de seguridad.
Sin embargo, la página electrónica Tamilnet, de los TLTE, asegura
que más de 300 personas perdieron la vida en ataques artilleros
contra las zonas protegidas.
El Ejército anunció el domingo pasado la captura de la ciudad de
Mullaitivu, último bastión rebelde en el norte, y afirmó que más de
dos mil separatistas se atrincheran en pequeños pueblos y zonas
selváticas.
Igualmente, las tropas srilankesas ocuparon con anterioridad la
ciudad de Kilinochchi, denominada capital de los TLTE, así como el
estratégico Paso del Elefante, que vincula por tierra la isla con la
península de Jaffna.
Los TLTE luchan desde julio de 1983 por establecer un Estado
independiente para la minoría tamil en el norte y el este de Sri
Lanka, donde habita esa etnia de origen hindú desde hace siglos.