MADRID, 27 de enero. — Con una declaración final enunciativa y
sin acciones concretas concluyó hoy en esta capital la reunión
internacional Seguridad Alimentaria para Todos, con la participación
de 126 países.
Los Estados, dice el texto en uno de los párrafos más relevantes
del documento aprobado en la sesión de clausura, deben "hacer los
máximos esfuerzos para respetar, asegurar, satisfacer y promover el
derecho a disponer de alimentos adecuados de forma regular y
permanente, especialmente a niños menores de cinco años, mujeres y
otros grupos vulnerables", limitándose a reafirmar la
responsabilidad de las naciones ante el derecho a la alimentación,
aseguró PL.
En momentos en que existen casi 1 000 millones de hambrientos en
el mundo, el foro fijó el año 2015 como meta para reducir a la mitad
el número de personas que padecen hambre en el planeta, paso
intermedio hacia el objetivo de seguridad alimentaria para todos.
La novedad más sobresaliente de la cita fue la decisión del
Gobierno español de destinar 1 000 millones de euros en los próximos
cinco años a la lucha contra el hambre.
La declaración señala los desafíos de la seguridad alimentaria
"deben ser enfrentados no solo incrementando la producción, sino
también desarrollando sistemas de protección social y eliminando
todas las formas de subsidios que distorsionan la competencia, para
desarrollar un comercio agrícola justo".