WASHINGTON,
27 de enero. — El secretario de Defensa, Robert Gates, admitió que
la guerra en Afganistán será larga y difícil, y advirtió que es el
principal desafío militar de Estados Unidos.
Frente a esa situación, el presidente Barack Obama dejó en claro
que ese conflicto será nuestra prioridad militar externa, subrayó el
jefe del Pentágono ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
No obstante, reconoció que Iraq aún podría presentar
complicaciones y momentos duros para las tropas norteamericanas.
Obama anunció la reducción del contingente bélico desplegado en Iraq
para su traslado a Afganistán, donde en los últimos meses se
incrementó la violencia.
Recientemente, el jefe del Comando Central, general David
Petraeus, pronosticó que la guerra en el país centroasiático será
larga, por lo cual ordenó una reevaluación de la estrategia.
A fines del pasado año un informe de las 16 agencias de espionaje
de la Unión sobre Afganistán criticó las políticas del entonces
gobierno de George W. Bush.
El comandante de las fuerzas británicas en Afganistán, general
Mark Carleton-Smith, reconoció el fracaso de la estrategia bélica de
las fuerzas extranjeras allí, al admitir la imposibilidad de ganar
la guerra.