El trasplante —justifica el doctor Roberto Rondón, uno de los 11
nefrólogos de la provincia—contrario a la suposición de muchos, es
la opción del enfermo mejor y no del de peor estado, es decir, de
aquel que ha alcanzado condiciones adecuadas para recibir y
adaptarse al trasplante, a partir de una atención preventiva y
terapéutica integral y sistemática.
Dados los avances del sectorial de Salud de Granma, los
trasplantados en el 2008 crecieron en 17 en relación con la etapa
precedente.
Determinan tales comportamientos, además, un efectivo pesquisaje
en las áreas de salud y por tanto el diagnóstico temprano de la
enfermedad en más de 28 000 casos; mayor disponibilidad (40 en
total) de riñones artificiales para el tratamiento depurador o
hemodiálisis aplicado el año anterior a cerca de 200 enfermos, y
estabilidad en la transportación de estos últimos de la casa al
hospital y viceversa.
El territorio también brinda especial prioridad al mantenimiento
de la comodidad en sus dos casas del nefrótico (ubicadas en Bayamo y
Manzanillo) y desarrolla investigaciones con la intención de
detectar tempranamente factores de riesgo o condicionadores de la
enfermedad renal crónica.