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La historia de la “Primera Dama de la Prensa”
Bush se fue, pero Helen
Thomas se quedó
CRISTINA F. PEREDA
WASHINGTON.— Con 88 años y la cobertura de nueve presidentes
estadounidenses a sus espaldas, Helen Thomas se despidió del
presidente George W. Bush en su última rueda de prensa.
Entrevistamos al icono de la prensa americana mientras esperaba a
Barack Obama.
"La Primera Dama de la Prensa" norteamericana vio como
terminaba el mandato de un presidente más. Helen Thomas asistía a la
última rueda de prensa del 43º presidente de EE.UU. "Hoy es un día
en el que la gente debe sentirse muy feliz, Bush se va de la Casa
Blanca", declara en una entrevista a soitu.es, poco después
de asistir a la despedida del presidente republicano.
Thomas se quedó con las ganas de preguntar a Bush sobre la
situación en Gaza y las acusaciones contra Israel por,
aparentemente, estar utilizando fósforo y bombas de racimo en sus
ataques. "Quería haber preguntado cuál es la responsabilidad que
asume el presidente en todo esto", nos explicó.
La relación entre la periodista de 88 años —la que más tiempo ha
trabajado cubriendo a los presidentes norteamericanos— y Bush no
está en su mejor momento desde hace un par de años. Y la rueda de
prensa no fue más que un ejemplo: el presidente no le invitó a
preguntar.
"C’est la guerre"
Por experiencia y prestigio, Helen Thomas se sienta a diario en
la primera fila de la sala de prensa. Todos los presidentes desde
Kennedy han acostumbrado a dejarle hacer la última pregunta para que
cierre la sesión con su ya famoso "Thank you, Mr. President". Hasta
que en marzo del 2006 preguntó a Bush lo que no "debía": "¿Me
gustaría preguntarle, señor presidente, por qué quiso ir a la guerra?"
La pregunta le costó a Thomas no solo el enfado de Bush, sino
también las críticas de muchos de sus compañeros y un castigo muy
especial. Los periodistas que cubren la Casa Blanca constituyen una
especie de club de prestigio y los más veteranos deciden el reparto
de asientos en las ruedas de prensa. A pesar de que no había nadie
con más experiencia ni años que Helen Thomas, una mayoría decidió
que debía sentarse en la última fila.
Pero la "Primera Dama" no se amedrentó. Ante sus insistentes
preguntas sobre el número de víctimas civiles en Iraq, la secretaria
de prensa de Bush, Dana Perino, le contestó que estaba
"desaprovechando su asiento privilegiado para insinuar de forma
absurda y ofensiva que Estados Unidos está matando a inocentes".
Cuando el presentador de la cadena FOX la llamó "la tía loca del
ático", Thomas contestó "c’est la guerre" (es la guerra),
demostrando que las críticas solo han inspirado a la periodista con
más experiencia de Estados Unidos a seguir trabajando.
A primera hora ya está en la
Casa Blanca
Nacida en 1920, Helen Thomas se convirtió en la primera mujer
miembro del Club de la Prensa de Estados Unidos y también la primera
en pertenecer a la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
Durante 60 años, acudió a diario a las seis de la mañana a la sala
de prensa de la residencia del presidente para prepararse. Después
de atender a la sesión diaria, Helen Thomas se desplazaba al
Congreso para, a media mañana, volver a su oficina y redactar la
noticia del día siguiente.
Thomas dejó su trabajo de reportera en la agencia United Press
International en el año 2000 para convertirse en columnista de los
periódicos de la compañía Hearst, entre los que se encuentra el San
Francisco Chronicle. Desde sus columnas de opinión y las diferentes
salas de prensa ha atacado por igual a Bush y a los periodistas que,
a su juicio, no han hecho su labor.
"El trabajo de los periodistas consiste, aparte de contar la
verdad, en creer que la gente se dará cuenta de los abusos de poder
y las injusticias", declaró en el 2007 al recibir el premio de la
"Primera Enmienda de la Constitución estadounidense", que hace
referencia a la libertad de prensa. "He visto a dos presidentes
perder la confianza de los ciudadanos —Lyndon B. Johnson, por la
guerra de Vietnam y Nixon, por el caso Watergate— y pensé que los
americanos nunca dejaríamos que esto pasara de nuevo. Estaba
equivocada", declaró.
Contra la actitud de la
prensa en la guerra de Iraq
Una de las frases preferidas de Thomas durante estos años ha sido
que la prensa finalmente estaba "saliendo del coma". Para la
periodista, como para algunos expertos estadounidenses, la prensa no
preguntó lo suficiente a la administración Bush sobre la legitimidad
de la intervención en Iraq.
En el 2008, publicó el libro ¿Vigilantes de la democracia?
Los periodistas de Washington y cómo fallaron al público.
Thomas acusaba así a los reporteros de reproducir como un altavoz lo
que se explicaba en las ruedas de prensa, en vez de servir como "la
única institución social que puede cuestionar a un presidente".
Sin embargo, el impacto que tuvieron los ataques del 11 de
septiembre en los norteamericanos y la estrategia del gobierno de
Bush hasta lanzar los primeros ataques en Iraq volvieron todas las
críticas contra Thomas. Inmediatamente después de preguntar a Bush
por qué ir a Iraq, en FOX News la acusaban de hacer una pregunta
"fuera de todo límite", como si estuviera tratando de "arruinar"
todo el trabajo del presidente.
Lejos de amedrentarse, la periodista todavía tenía guardada una
frase que pasará a la historia. Durante el banquete de la Asociación
de Profesionales del Periodismo del 2006, un joven se acercó a
pedirle un autógrafo y aprovechó para preguntarle por qué se sentía
tan triste. "Estoy cubriendo al peor presidente de la historia de
Estados Unidos", contestó Thomas.
Obama: "demasiado blando y
cuidadoso con la prensa"
¿Su favorito? Ronald Reagan, cuya figura no parece amenazada por
la llegada de Barack Obama, a quien Thomas acusaba, al otro lado del
teléfono, de "demasiado blando y cuidadoso con la prensa".
A pesar de apoyar algunas de las propuestas del actual
presidente, como utilizar el diálogo en labores diplomáticas,
incluso si esto significa sentarse a hablar con el presidente de
Irán, a Thomas no le gusta el trato que le da a la prensa. "Parece
que están jugando, nadie es capaz de hacer una pregunta importante
ni relevante", declaró cansada.
Para Thomas, la prensa realizó el papel perfecto para rodear de
nostalgia al presidente Bush, sin hacer las preguntas que
correspondía. "Creo que con Obama van a seguir el mismo juego, pero
espero estar equivocándome", dijo. (sitio SOITU.ES) |