La comunidad chino-cubana y la escuela de Wushu Rufino Alay Chang,
de la provincia de Las Tunas, ubicadas en el norteño municipio de
Puerto Padre, celebrarán el Nuevo Año Lunar del 23 al 30 de este
mes.
Durante la jornada, descendientes del país asiático y
practicantes de las artes marciales, desarrollarán actividades
relacionadas con las tradiciones heredadas de la milenaria nación,
con el lema: "Wushu: Salud y vida, un arma de la Revolución".
Los festejos comenzarán con la premiación del concurso de dibujo
infantil "Bienvenida primavera" e incluirán la fiesta del papalote,
la realización de un taller de muñequería y un festival culinario
dedicado a la repostería.
El Wushu, o arte de la guerra, incluye cuatro vertientes:
ejercicios terapéuticos, demostración de técnicas (Tao Lu), combate
de defensa (San Da) y las danzas tradicionales, entre las que
destacan la del dragón y el león, todo lo cual estará presente
durante la celebración.
En el evento participarán representantes de otras provincias, y
aunque el encuentro no tendrá un carácter competitivo, propiciará el
intercambio de conocimientos y la superación de los exponentes de
este deporte.
Desde 1911, China adoptó oficialmente el almanaque gregoriano,
aunque para las festividades tradicionales todavía rige el antiguo
calendario lunar, por lo que en estos días, mientras las familias
asiáticas estén de fiesta, sus descendientes también lo estarán en
esta isla del Caribe.