Como
parte de los homenajes que por estos días recibe la CTC en ocasión
del aniversario 70 de su fundación, recibió ayer la Placa
Conmemorativa 280 Aniversario de la Universidad de La Habana, en
acto solemne efectuado en el Aula Magna de la histórica institución.
"La CTC constituye uno de los pilares de la obra revolucionaria
de nuestro pueblo, su papel ha resultado decisivo en la construcción
económica, el desarrollo político de los trabajadores y la defensa
de la Patria y ha cumplido con honor las misiones encomendadas por
la máxima dirección del Partido y el Gobierno", expresa la
resolución que confiere el reconocimiento, leída por el doctor Rubén
Zardoya Loureda, rector de la casa de altos estudios.
En sus palabras de agradecimiento en nombre de la central
sindical, su secretario general, Salvador Valdés Mesa, miembro del
Buró Político, expresó el inmenso honor que representará para sus
millones de afiliados.
Recordó a los fundadores de la nación y la Revolución cubanas que
cursaron estudios en la universidad habanera, desde Céspedes hasta
Fidel, y destacó acontecimientos que rememoran los esfuerzos de
Mella y Villena en la creación de la Universidad Popular José Martí
con el caro anhelo de que pudieran acceder al conocimiento y la
cultura las capas populares y humildes y con ellas la aguerrida
clase obrera.
En el acto habló también Alfredo Menéndez, veterano dirigente
azucarero, y se leyó una ponencia de Julio García Olivera,
experimentado combatiente universitario, que abordaron con vivencias
y anécdotas los estrechos vínculos entre el movimiento obrero y
estudiantil.
Previo a esta ceremonia, en fructífera jornada, la Universidad y
la CTC efectuaron un taller-debate dedicado a examinar el tema "Los
sindicatos en la sociedad cubana actual: una visión desde la
academia".