.— El presidente Barack Obama se
mostró hoy resuelto a mejorar la diplomacia y la imagen
internacional de Estados Unidos, y oficializó la designación de
nuevos enviados especiales para tratar los delicados asuntos en el
Oriente Medio.
Durante una visita a la sede del Departamento de Estado
acompañado del vicepresidente Joseph Biden, Obama corroboró el apoyo
de Washington para buscar -según dijo- una paz perdurable en esa
zona geográfica.
Estamos comprometidos con la seguridad de Israel y su derecho a
defenderse militarmente de ataques externos, subrayó el mandatario
demócrata.
También respaldaremos la reconstrucción de la economía palestina
y una conferencia internacional para canalizar la ayuda hacia Gaza,
apuntó.
No tenemos tiempo que perder, mi compromiso es con la diplomacia
y el liderazgo de Estados Unidos, y en ese sentido el Departamento
de Estado será crucial para nuestros éxitos políticos futuros,
expresó el gobernante demócrata.
Considero -agregó- que Estados Unidos no debe depender solamente
de sus riquezas o de su poderío militar, sino además de un buen
desempeño en su servicio exterior, indicó Obama al congratularse por
el nombramiento de Hillary Clinton como secretaria de Estado.
El Ejecutivo confirmó la designación de George Mitchell, antiguo
líder de la mayoría en el Senado y experimentado mediador en
conflictos internacionales, como delegado especial para la región
mayoritariamente árabe.
Obama invistió en la misma jornada al veterano diplomático
Richard Holbrooke como el primer representante de Washington para
Paquistán y Afganistán, regiones socialmente volátiles por
conflictos étnicos o presencia de tropas norteamericanas.
La víspera el presidente estadounidense se reunió con su equipo
económico y con la jefatura del Pentágono para evaluar planes contra
la recesión y discutir ideas sobre la ocupación militar de Iraq y
Afganistán.