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Una niña y un hombre palestinos resultaron heridos hoy en Gaza por
disparos de la armada israelí en la primera violación de una tregua
unilateral anunciada por presiones políticas vinculadas a las
elecciones de febrero próximo.
Voceros de las fuerzas armadas de Israel confirmaron el incidente
y lo justificaron como un accidente al intentar detener con disparos
de advertencia a una embarcación de pesca palestina que se había
salido de los límites admitidos bajo el riguroso bloqueo hebreo.
Fuentes médicas palestinas en la franja indicaron que las
víctimas caminaban por la calle en un campo de refugiados cercano a
la playa cuando los israelíes dispararon contra una casa, mientras
otro cohete impactó en un área desierta 100 metros más hacia el
interior de Gaza.
Al menos tres lanchas militares operaban hoy frente a la costa de
la ciudad de Gaza, mientras el gobierno hebreo había autorizado el
levantamiento parcial del bloqueo naval entre el mediodía y las
14:00 horas para permitir la labor de los pescadores.
La armada ha disparado frente a las costas de Gaza durante varios
días, pese a la tregua anunciada este sábado por Tel Aviv para poner
fin a la operación Plomo Fundido, que dejó más de mil 300 muertos y
unos cinco mil 300 heridos.
Según la Administración de Coordinación y Enlace del ejército,
las tropas judías abatieron al menos 750 combatientes islamistas,
cifra desmentida por los dirigentes del movimiento de resistencia (Hamas)
que aseguran haber perdido sólo 48 militantes.
Concluida la beligerancia, que dejó 13 bajas fatales israelíes,
el primer ministro, Ehud Olmert, repitió las amenazas de eventuales
ataques contra Gaza, al admitir que la tregua es severamente
incierta y que la situación con Hamas continúa siendo volátil.
Por otra parte, Olmert, cuya renuncia al cargo conllevó a la
convocatoria a elecciones anticipadas en febrero próximo, minimizó
las posibilidades del ministro de Defensa y líder del partido
Laborista, Ehud Barak, para sustituirlo en el cargo.
Aunque mostró inclinación hacia su correligionaria, la actual
canciller y jefa de Kadima, Tzipi Livni, el gobernante fue
consciente de que los sondeos favorecen al caudillo del conservador
partido Likud, Benjamín Netanyahu, con 31 escaños en la Knesset o
parlamento.
Livni aparece favorecida con 24 curules y Barak con apenas 14,
pues su popularidad parece sólo fuerte como titular de Defensa, pero
no como político, según el sondeo realizado por la firma Rosner.