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Seis militares involucrados en ejecuciones extrajudiciales,
denominadas aquí falsos positivos, fueron detenidos por orden de un
fiscal de Derechos Humanos.
Agentes del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la
Fiscalía General apresaron en la ciudad de Villavicencio a los
efectivos, pertenecientes a la Brigada 16 del Ejército, con sede en
Yopal, departamento de Casanare.
La investigación obedece al asesinato, el 10 de agosto de 2007,
de Jorge Alberto Pardo, trabajador petrolero, y José Abelardo
Maldonado, empleado de una empresa de servicios públicos de Casanare.
Ambos hombres fueron presentados por las fuerzas especiales del
Ejército como miembros de una banda de narcotraficantes dados de
baja en un enfrentamiento con los militares.
En las investigaciones se comprobó que junto a sus cadáveres
encontraron armas que estaban defectuosas por lo cual no pudieron
utilizarlas.
La radioemisora Caracol informó, además, que en otro proceso son
investigados por la Fiscalía General dos soldados que, al parecer,
asesinaron a un jornalero, a quien presentaron posteriormente como
supuesto integrante de la guerrilla de las FARC.
El escándalo por los falsos positivos estalló en octubre del
pasado año cuando se reportó la desaparición de 11 jóvenes de esta
capital, cuyos cadáveres fueron encontrados después en el
departamento de Norte de Santander.
Los jóvenes fueron reportados como muertos en combate con las
fuerzas militares.
La crisis provocó la salida de sus cargos de 27 oficiales,
incluido el jefe de las Fuerzas Militares, general Mario Montoya,
quien presentó su renuncia.
Datos de la Fiscalía y la Procuraduría calculan en más de mil las
investigaciones que se llevan a cabo sobre presuntos casos de falsos
positivos.
Organizaciones sociales y de derechos humanos han denunciado que
no se trata de hechos aislados sino de una práctica generalizada
dentro de las fuerzas militares.