.— La Alta Comisionada de la
ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, elogió hoy la decisión
del presidente Barack Obama de cerrar la cárcel habilitada en
territorio cubano de Guantánamo ocupado por Estados Unidos.
Hoy es un buen día para el imperio de la ley, declaró Pillay,
quien consideró alentador que el presidente Obama haya priorizado
clausurar en el plazo de un año esa prisión, uno de los principales
motivos de censuras al gobierno del ex presidente George W. Bush.
Establecida hace más de siete años en la base naval
estadounidense en la oriental provincia cubana de Guantánamo, esa
prisión es considerada uno de los más repudiables engendros de la
llamada guerra contra el terrorismo desatada por Bush.
Obama también ordenó prohibir la tortura en los interrogatorios a
los prisioneros encerrados bajo sospecha de terrorismo en otras
instalaciones similares en Iraq y Afganistán.
Según un reporte del centro de prensa de la ONU, Pillay pidió al
nuevo presidente estadounidense que vele por los derechos de los
prisioneros en esas cárceles bajo control de Estados Unidos, en las
que se encuentran cientos de sospechosos sin causa judicial alguna.
También exhorto a Obama a que lleve ante la Justicia a los
acusados de tortura y otros métodos ilegales de interrogación.
La orden ejecutiva firmada por el presidente Obama señala la
fecha límite de un año para cerrar la repudiada prisión en la base
de Guantánamo.
Aquellos sospechosos de haber cometido delitos tienen derecho a
un juicio rápido y justo ante cortes regulares. Los que son
considerados inocentes tienen derecho a su libertad sin demoras,
declaró la Alta Comisionada, según el centro de prensa de la ONU.