Washington, 22 de enero (PL).— Tras los festejos por el cambio de
gobierno en Estados Unidos, grupos defensores de los derechos
humanos y activistas reanudaron su campaña a favor de una reforma
migratoria, que continúa hoy estacada en el Congreso.
Cientos de activistas de todo el país marcharon la víspera hasta
las oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para
pedir una reforma justa y humana, reportaron medios de prensa.
Además, demandaron medidas administrativas inmediatas para frenar
las redadas y las deportaciones.
Los manifestantes abogaron por cambios y temas migratorios
específicos, como por ejemplo el avance de la medida DREAM Act para
la legalización de alumnos indocumentados.
"Nuestro mensaje para el presidente Barack Obama es que permita
que los tres millones de estudiantes indocumentados que hay en este
país puedan legalizarse", comentó Juan Carlos Arauz, de la
organización One Dream 2009.
Por su parte, en Los Ángeles, California, un grupo se reunió
frente al Edificio Federal en el centro de la ciudad para exponer la
misma demanda
"Queremos detener las redadas porque desintegran a las familias",
comentó María Elena del Real, voluntaria del Consejo de Federaciones
Mexicanas en Norteamérica.
Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición de Los Ángeles para
los Derechos de los Inmigrantes, precisó que su organización inició
una campaña para enviar cartas a las oficinas de Obama y pedir un
alto a las redadas y deportaciones.
Esmeralda Chaires, integrante de Hermandad Mexicana Trasnacional,
reveló que sólo este miércoles su agrupación envió mil misivas.
Medios de comunicación destacaron que desde las 06:00 hora local
de ayer el buzón de voz de la Casa Blanca empezó a funcionar e
inmediatamente se hicieron cientos de llamadas con un mensaje:
"Señor presidente Barack Obama, mantenga unidas a las familias. Alto
a las redadas y a las deportaciones".