WASHINGTON,
21 de enero.–– En un primer día sumamente activo, Barack Obama entró
al despacho presidencial por primera vez como jefe del ejecutivo,
convocó a sus asesores para empezar a lidiar con la guerra y la
recesión, y dispuso nuevas reglas de ética, reportó AP.
También congeló los salarios de los máximos funcionarios de su
gobierno. Desde la Casa Blanca, donde encabezó la ceremonia de
ingreso del nuevo equipo presidencial, advirtió que no tolerará que
funcionarios que salgan de su gabinete se dediquen luego a tareas de
lobby en favor de intereses especiales.
Hizo circular además el borrador de una orden ejecutiva que
cerraría el centro de detención en la ilegal base ubicada en una
porción del territorio ocupado de Guantánamo, en contra de la
voluntad del pueblo cubano, en el término de un año.
El mandatario asumió la presidencia también con la promesa de
arreglar la deteriorada economía y retirar los soldados de la guerra
en Iraq en un plazo de 16 meses.