Cuba prioriza en el 2009 la construcción y reparación de casas
dañadas por los fenómenos naturales en los últimos años, dijo hoy en
esta ciudad Juan Marcos Méndez, vicepresidente del Instituto
Nacional de la Vivienda (INV).
El directivo intervino en la reunión resumen del trabajo del
sector durante 2008 en la oriental provincia de Granma.
Las principales acciones, afirmó, están concentradas en la
reparación de las más de 600 mil afectaciones parciales existentes
en la Isla por causa de eventos devastadores, entre los cuales se
incluyen los de años anteriores, como el huracán Dennis, de 2005.
El programa permitirá edificar, además, una buena parte de las
más de 90 mil casas derrumbadas totalmente en la nación, debido en
gran medida a la incidencia directa de los poderosos huracanes
Gustav, Ike y Paloma, sucedidos el año precedente, apuntó.
Afectado también por la actual crisis económica mundial, subrayó,
el país no podrá mantener en 2009 el ritmo de construcción de los
últimos cinco años, y prevé concluir entre 41 mil y 43 mil nuevos
hogares, por debajo de los casi 45 mil terminados en 2008.
René Lozano, responsable de inversiones del INV, explicó que la
amenaza constante de ciclones obliga a la ínsula caribeña a ejecutar
casas más resistentes y, según ese criterio, para el 2010 el 90 por
ciento de las viviendas en construcción deberá ser de estructuras
sólidas y pesadas.
Los directivos del Instituto felicitaron a Granma por cumplir el
plan de edificación de hogares al concluir más de cuatro mil, la
mayor cifra lograda por una provincia cubana en 2008.