Primero estuvo aquí como estudiante. Un primer año para aprender
el idioma y cinco para graduarse en Filología en la Universidad
Central de Las Villas (1977/1983). Después, integró varias
delegaciones en visitas a nuestro país. Ha sido embajador desde
febrero del 2002.
"Laos y Cuba tienen una relación excelente a todos los niveles.
Raúl estuvo allá, nuestro Presidente aquí, cuando la Cumbre de los
No Alineados. En la más reciente Comisión Mixta señalamos que ya
existe una cooperación en el campo de la salud pública, deportes y
educación, y será ampliada. En este 2009, Cuba implementará en Laos
un programa integral de salud y va a enviar una brigada médica. La
cooperación en este sector se remonta a antes del triunfo de la
lucha por la liberación, cuando los primeros médicos cubanos fueron
a mi país y trabajaron en las cuevas de la zona liberada bajo
condiciones muy difíciles y todavía Laos estuvo en los últimos años
de la guerra de liberación nacional con los bombardeos. Fue una
labor de patriotas".
Acerca de las principales dificultades por las que atraviesa su
país, destaca la situación en la salud, en la que se lucha para
reducir la mortalidad infantil, que es de 60 por cada 1 000 nacidos
vivos, muy alta, "aunque es la mitad de la que existía en los
noventa. Tenemos un hospital en cada provincia, policlínicos en cada
municipio y tenemos postas médicas en cada pueblo o aldea".
El Embajador recuerda que la República Democrática Popular Lao
fue fundada hace 34 años el 2 de diciembre de 1975, pero los
primeros avances comenzaron en 1986, con la política de renovación
integral. "Hay un crecimiento constante del Producto Interno Bruto,
cuyo promedio hasta el 2008 es de 6,2%. Logramos mantener la
estabilidad política y el orden social, muy importante para
nosotros, porque solamente bajo el ambiente de paz, podemos seguir
construyendo el país hacia el socialismo".
Le recuerdo que después de la liberación se produjo una situación
muy grave, de extrema pobreza en las zonas rurales "Sí, porque el
nivel técnico y económico, de recursos humanos, era extremadamente
bajo, a pesar de ser rico en recursos naturales. Frente a esto se
alzaba el sentimiento revolucionario del pueblo, la decisión del
Partido Popular Revolucionario Lao.
"En cuanto a la lucha contra la pobreza, se realizaron ocho
programas, principalmente para lograr el desarrollo rural. Hubo
logros, pero aún el 23% de las familias están en el límite de la
pobreza, Tenemos más de 40 municipios pobres, donde hemos elaborado
un programa al efecto, pero siempre contando con la participación
voluntaria del pueblo. Hay que fortalecer la infraestructura,
construir escuelas, vincular la producción de mercancías tradicional
con el proceso técnico para mejorar la vida de la población."
En cuanto al señalamiento de la destrucción de los bosques de la
nación asiática, señala que "se debe erradicar, porque no hay
eficiencia en la producción, debido a las graves consecuencias de la
tala y quema en esas zonas. Se utiliza el convencimiento y la
educación, a fin de erradicar totalmente el analfabetismo,
principalmente en algunos grupos étnicos —hay 49 etnias con
diferentes dialectos—, para fortalecer la lucha contra la pobreza y
llevar a cabo el proceso socialista, y en eso estamos empeñados".
Desde febrero del 2006, Laos es libre del cultivo de amapola en
todo el territorio nacional. Para evitar un retroceso, Langsy
explica que se elaboró una estrategia nacional, con cuatro
componentes:
Alternativa de desarrollo para mejorar el nivel de vida, reducir
la demanda, hacer cumplir las leyes y crear conciencia en la
comunidad.
En cuanto a los planes para salir del subdesarrollo antes del
2020, recuerda que se está en el sexto plan quinquenal, que finaliza
el año próximo, y que la actual crisis económica hace necesario el
mantenimiento de las inversiones y la ayuda oficial por el
desarrollo. Por otro lado, Laos está trabajando seriamente en la
implementación de los programas importantes del desarrollo económico
y social en el marco de la cooperación bilateral e integración
regional.
Ya al final de la entrevista, y de su permanencia aquí, Langsy
agradece el apoyo sincero que le han brindado las autoridades
cubanas y su eterno compromiso con Cuba, "cuyo pueblo en medio de
una situación difícil de bloqueo, mantiene y fortalece su espíritu
inquebrantable y sigue conquistando éxitos en lo interno y lo
externo, lo cual eleva el papel, el prestigio y la influencia de la
Revolución cubana".
"Me siento privilegiado de ser testigo del heroísmo del pueblo
cubano para salir adelante y vencer las dificultades."