Facetas relativas a la identidad del individuo contemporáneo,
refleja la exposición pictórica Toque de queda, en la ciudad
pinareña.
La integran siete obras del artista Elvis Céllez, influido por
las vivencias personales en su natal municipio de Minas de
Matahambre, con puntos de contacto afines al trabajo del
neoexpresionismo alemán y la transvanguardia italiana del siglo XX,
entre otros movimientos y creadores.
Abierta hasta el cinco de marzo en el Museo de Arte de Pinar del
Río (MAPRI), exhibe junto a piezas independientes, dípticos y
trípticos, siempre mediante la óptica experimental, transgresora y
crítica explorada por el autor, según afirma Amalina Bomnin,
especialista principal del MAPRI.
Céllez usa también el dibujo y los textos como características
típicas de su labor, y en particular de los argumentos, que
contribuyen a fortalecer el nivel metafórico y la intención crítica
del discurso, acotó la experta.
Durante el período de exposición de Toque de queda, el público
puede optar por las modalidades de visitas libres o guiadas a cargo
de conocedores de esa manifestación del arte, vinculados a la
institución.