Una fuente de inteligencia de Tel Aviv admitió que la operación
Plomo Fundido contra Gaza "no ha concluido", y en días venideros se
podrá determinar si se reanuda o no.
El drama mayor se comienza a vivir en la medida en que son
removidos escombros de los más de 16 000 edificios con serias
afectaciones como consecuencia de los ataques, y se espera aumente
el número de muertos, que el domingo se cifró en más de 1 300, y de
heridos, cerca de 5 500.
Según la ONU, los ataques israelíes, además de destruir unas 4
000 casas, dañaron 53 instalaciones bajo su manejo, destruyeron 16
centros de salud, incluidos hospitales, igual número de ambulancias
y unas 60 escuelas. Asimismo, el Buró Central Palestino de
Estadísticas estimó que la devastadora ofensiva arruinó 48 oficinas
y edificios gubernamentales, 30 estaciones de policía y 20
mezquitas, además de carreteras, el sistema de suministro eléctrico
y la red conductora de agua.
Fuentes de Naciones Unidas en el puesto de Rafah, fronterizo con
Egipto, indicaron a Prensa Latina que más de un centenar de camiones
con medicinas, alimentos, combustible y otros bienes cruzaron en las
últimas horas a Gaza por allí y por Aouga, limítrofe con Israel.
JERUSALÉN, 19 de enero.— El gobierno de Israel redobla sus
esfuerzos para suprimir el desacuerdo y aplastar la resistencia en
las calles, dice IPS, que señala que la policía filma las protestas
contra la agresión a Gaza y arrestó a 763 israelíes, de ellos 244
menores de 18 años.
Ameer Makhoul, director de la Unión de Asociaciones Comunitarias
Árabes en la septentrional ciudad de Haifa, expresó que esas
protestas "son parte de un levantamiento dentro de la Línea Verde
(demarcación que separa las tierras árabes de las israelíes), para
compartir la responsabilidad y el desafío con la población de la
Franja de Gaza".