El centenario del natalicio del legendario cantante cubano
Barbarito Diez (1909-1995), conocido también como el Príncipe del
Danzón, será festejado durante todo el año en la nación antillana.
La conmemoración incluye coloquios sobre la vida y obra de esta
emblemática figura de la cultura nacional, concursos de bailadores
de danzón (baile nacional de Cuba) y la edición de un libro y una
antología por la editorial Colibrí sobre su extensa carrera
profesional.
También su agrupación musical –dirigida hoy por su hijo Pablo-
realizará giras y conciertos en varias provincias, así como el
tradicional Festival de Música Popular Barbarito Diez, en la
oriental ciudad de Manatí, en Las Tunas.
Este singular cantante comenzó su vida profesional con el trío
Los Gracianos, en el que se nutrió de lo más valioso de la trova
tradicional, habaneras, boleros, guarachas, sones y criollas.
Barbarito, como le llamaban profesionalmente, se distinguió por
mantener siempre un virtuosismo interpretativo inigualable y un
porte erguido y sereno que le ganó fama de inmutable.
No tocaba instrumento musical alguno, pero se convirtió en ídolo
del pueblo cubano y en no pocos países de Latinoamérica consolidó un
prestigio tal que todavía se le escucha en las radioemisoras
locales.
En su voz se inmortalizaron piezas como Martha, del
compositor Moisés Simons, En falso, de Graciano Gómez,
Perla marina, de Sindo Garay, Longina, de Manuel Corona,
y Allí donde tú sabes, de Luis Marquetti.
También interpretó obras de Ernesto Lecuona, Pedro Flores, Eliseo
Grenet, Rafael Hernández, Simona Díaz, Miguel Matamoros y otros
sobresalientes creadores.