Reconocido como uno de los más bellos y conservados de Cuba, el
jardín botánico Cupaynicú, de la oriental provincia de Granma,
experimenta una reanimación intensiva que ampliará las opciones de
los visitantes.
Situado en el municipio montañoso de Guisa, y único en la
precordillera cársica de la Sierra Maestra -el lomerío más alto y
famoso del país-, el recinto reiniciará las ofertas gastronómicas
tras la reconstrucción total de un ranchón campestre de guano, con
capacidad para 80 comensales.
Nercy Pompa, directora del centro, dijo a la AIN que el montaje
de medios audiovisuales en esa área permitirá exponer materiales
didácticos de corte ambientalista y científico, aunque el jardín
también tendrá un aula habilitada con computadoras para la
investigación.
Para satisfacer la constante demanda de los visitantes
funcionará, además, una tienda de plantas ornamentales, y un ómnibus
trasladará a los excursionistas desde la ciudad de Bayamo y el
poblado de Guisa.
Los viales dentro del jardín ya están reparados, y ahora se
instalan nuevas luminarias, rehabilitan los senderos y completan la
señalización de la fauna.
Con 105 hectáreas, el "Cupaynicú" es el único de Cuba con un
bosque típico de la zona, el cual ocupa la mitad de la extensión
total del jardín, posee árboles de hasta 130 años y conserva
ejemplares endémicos de la fauna cubana, como el carpintero y el
zunzún, el ave más pequeña del mundo.
Atravesado por un singular arroyo, el Jardín Botánico Cupaynicú
cuenta con unas dos mil especies de gran valor económico y
científico.