.—
La posibilidad de acoger a detenidos en la cárcel de la base naval
estadounidense de Guantánamo divide hoy a los políticos alemanes
entre quienes se oponen y favorecen esa medida, según la prensa
local.
El ministro germano del Interior, Wolfgang Schueble, afirmó que
en caso del cumplimiento por el presidente electo norteamericano,
Barak Obama, de su promesa de cerrar la cárcel en la citada
instalación, su país esta dispuesto a recibir a alemanes o
naturalizados de esta nación.
Pero ninguna de las 250 personas retenidas allí, bajo la
condición de combatientes enemigos, responde a alguna de las dos
categorías mencionadas, indicó Schueble desde Praga, citado por la
versión digital del diario Der Spiegel.
Desde la reunión de ministros del Interior y Justicia en la
capital checa, el político democristiano aseguró que Estados Unidos
tiene la responsabilidad por las personas que pasaron años en el
centro de detención de esa base.
El titular del Interior afirmó que ni él ni la canciller federal,
Angela Merkel, necesitan orientaciones sobre como obrar en este caso
por parte de algunas personas, en clara alusión al ministro del
Exterior, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier.
Al comentar la posibilidad de que Obama cumpliera una de sus
promesas electorales, Steinmeier orientó en diciembre pasado a
funcionarios de su departamento la investigación de las
implicaciones legales por recibir a detenidos de la mencionada
cárcel, ubicada en territorio ocupado contra la voluntad del
gobierno y pueblo cubanos.
Steinmeier gestionó la liberación anticipada del turco de
nacionalidad germana Murat Kurnaz, quien regresó a esta nación en
2006, tras pasar cinco años en el citado centro de detención.
Por su lado, el comisario europeo de Justicia, Jacques Barrot,
indicó en Praga que la Unión Europea carece por el momento de una
solicitud por parte de Washington para recibir a las personas
detenidas en la instalación militar estadounidense.