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La bancada parlamentaria del opositor Partido Nacionalista (PNP)
denunció hoy constitucionalmente a tres ex ministros por un sonado
caso de corrupción, pese a que el Congreso de la República los
liberó de culpa.
En nombre de sus compañeros, el legislador nacional Pedro Santos
hizo el anuncio en el pleno que aprobó un dictamen que exonera de
culpa al ex primer ministro Jorge del Castillo y a los ex titulares
de Salud Hernán Garrido-Lecca y Carlos Vallejos.
Del Castillo dejó ese cargo en octubre pasado a consecuencia de
la crisis política causada por la divulgación de grabaciones
furtivas de conversaciones entre miembros de una red oficialista de
corrupción.
Del Castillo dimitió en medio de revelaciones sobre sus contactos
con el empresario dominicano Fortunato Canaán, para el que trabajaba
la red, reuniones que hoy admite como un error.
El ex primer ministro desdeñó la acusación constitucional
presentada por los nacionalistas, que le imputa haber violado la
prohibición constitucional de que miembros del gobierno hagan
gestiones a favor de negocios privados.
La misma imputación fue planteada para Garrido-Lecca y Vallejos,
acusados de haber favorecido proyectos de Canaán para hacerse de
contratos con el Estado para la construcción de hospitales.
Otro fue, sin embargo, el criterio de la mayoría parlamentaria
conformada por el gobernante Partido Aprista, grupos de derecha y
los seguidores del ex presidente Alberto Fujimori, que aprobaron un
dictamen que exculpa a los ex ministros.
El dictamen, protestado por el PNP, considera que los ex miembros
del gobierno cometieron errores políticos, los que fueron pagados
con sus renuncias.
Los integrantes de la mayoría parlamentaria alegaron, en un largo
debate, que los ex ministros se reunieron con Canaán y le dieron
facilidades en el cumplimiento de la obligación de atraer
inversiones para el desarrollo.
El diario opositor La Primera revela que antes de la aprobación,
el presidente Alan García y el titular del Congreso, Javier
Velásquez, se reunieron en forma reservada con el parlamentario
fujimorista Carlos Raffo.
Raffo integró la comisión legislativa que investigó el caso y
durante las pesquisas se enfrentó duramente a Del Castillo, pero
sorpresivamente cambió de posición y, al final, firmó el informe que
exonera de culpa a los ex ministros.
El comentarista Augusto Álvarez afirma en el diario La República
que ayer hubo en el Congreso un gran faenón, término taurino usado
como sinónimo de éxito rotundo en las grabaciones de los miembros de
la red de corrupción.