.— La crisis económica que
atraviesa Estados Unidos fue motivada en parte por las nefastas
políticas del presidente saliente George W. Bush, afirmó hoy el
diario La Opinión.
Bush recibió el país en 2001 con una economía relativamente sana
y un superávit de presupuesto, ocho años después lo entrega con una
de las peores recesiones de que se tenga memoria, subraya una
editorial del periódico californiano.
Por un lado, comenta, su estrategia impositiva que beneficia la
producción sobre la demanda y promueve el consumo del rico con la
esperanza de que el dinero descienda hasta el trabajador, creó
déficit y empobreció a la mayoría de los estadounidenses.
El matutino destaca que en los últimos años el ingreso medio
retrocedió en términos reales y el crecimiento económico basado en
el poder adquisitivo se fundamentó en el endeudamiento personal,
sistema que fracasó.
El colapso financiero esfumó de un momento a otro los réditos de
bonanzas anteriores y sepultó una filosofía conservadora que por
décadas amplió la brecha económica entre los estadounidenses,
asegura.
Ante esa situación, la recuperación y la creación de empleos, es
el reto principal que enfrenta el presidente electo Barack Obama,
estima la publicación.
Para La Opinión, es urgente cambiar el enfoque y reconocer que la
solidez comienza con una demanda saludable que estimule la economía
desde abajo hacia arriba y no al revés.
Asimismo critica el modo en que Bush utilizó parte del paquete de
ayuda para paliar la situación.
Esta administración entregó a la banca la mitad del dinero sin
condiciones ni control, por eso no dio resultado en estabilizar al
país, añade.
La presidencia de Obama es la oportunidad para iniciar un nuevo
ciclo económico. Las recetas del pasado condujeron a la crisis
actual, ahora se hace necesario un cambio real, concluye.