a economía mundial pinta mal
y puede ponerse peor, lo que obliga a tomar medidas inmediatas para
restaurar la confianza, advirtió este jueves el Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU).
Es preciso un despliegue masivo y concertado de estímulos
fiscales y medidas de largo aliento para cambiar radicalmente el
sistema financiero global, en el cual los países en desarrollo deben
contar con voz y voto, sostiene el informe anual Situación y
Perspectivas para la Economía Mundial, presentado en México.
"Ojalá las medidas urgentes, que sin duda se requieren", no le
resten atención a "lo más importante: diseñar una reforma radical al
sistema financiero, que se ha ido a la bancarrota", dijo a IPS
Robert Vos, director de ese departamento de la ONU.
"Va a tomar tiempo, pueden ser dos años o más, pues se necesita
mucha discusión técnica. Pero afortunadamente el terreno está
abonado y hay conciencia de que las cosas no pueden seguir igual",
señaló el funcionario y principal autor del informe.
El estudio indica que la economía mundial se encuentra hoy
"anegada en la peor crisis financiera desde la Gran Depresión", con
los países industrializados en recesión y el resto afrontando
"perspectivas sombrías".
En la perspectiva del Departamento de Asuntos Económicos y
Sociales de la ONU, los problemas actuales, gestados en Estados
Unidos e irradiados al mundo, son la "crónica de una crisis
anunciada" que tuvo como origen un "patrón de crecimiento global
insostenible", basado en gran parte sobre la demanda de bienes de
consumo alentadas por el crédito fácil.
Según el informe, la entrega de gigantescas sumas de dinero
público dirigidas a recapitalizar a bancos e instituciones
"fallidas" no ha logrado despejar los nubarrones y es claro que se
requerirá de más tiempo para que retorne la confianza.
Pero se debe ir más allá, apunta. "Al combatir el fuego de hoy,
los responsables de la política deben mirar al mañana" y allí
aparece la necesidad de una revisión "del marco de políticas de
desarrollo" y la de desplegar un estímulo fiscal "coordinado
internacionalmente", según el informe.
De no lograrse un nivel de coordinación internacional correcto,
la reactivación de la economía mundial se retrasaría, lo que a su
vez postergaría la restauración de la confianza en los mercados,
añade.
En los cambios con miras al futuro lo más importante será
afrontar las causas de "carácter sistémico que han dado lugar a la
crisis actual" demostrando que los actuales "mecanismos de
gobernabilidad global son inadecuados", precisa.
En el futuro, un Fondo Monetario Internacional, por ejemplo,
requerirá de un mayor equilibrio en su administración y gestión,
dando "el peso necesario" a los países en desarrollo, declaró Vos a
IPS.
Es patente la irrelevancia actual de las instituciones de Bretton
Woods, creadas en una conferencia en esa localidad estadounidense en
las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, como el Fondo
Monetario Internacional y el Banco Mundial, sostuvo el funcionario.
Hace falta representatividad y democracia en esas instituciones,
que carecen de estrategias efectivas de coordinación para responder
adecuadamente a crisis como la actual, dijo.
Vos reconoció que crear una nueva arquitectura financiera global
podría tomar meses o años, y recordó que la actual se diseñó en dos
años de discusiones. "Sin embargo, hay que empezar ahora", concluyó.
(Fragmentos tomados de IPS)