La producción de ecomateriales para la construcción de viviendas
se extendió a 38 municipios cubanos, 11 de ellos hacia comunidades
de Pinar del Río y Holguín, muy afectadas por el paso de huracanes.
Con la instalación de talleres de tecnología elaborada en el
Centro de Investigaciones de Desarrollo de Estructuras y Materiales
(CIDEM), se fabrican elementos de calidad para la edificación de
inmuebles, con materiales y fuerza de trabajo locales, sin gastos de
transportación desde sitios distantes.
José Martirena, director de grupo en esa institución científica,
perteneciente a la Universidad Central de Las Villas (UCLV), dijo a
la AIN que ahora cuentan también con la técnica para la realización
de unos 200 metros cúbicos de áridos mensuales, desde arena hasta
gravilla en los propios muncipios.
Las capacidades instaladas permiten la realización de piezas para
techos y paredes destinadas a unas 11 mil viviendas anuales, y
destacó a Holguín con el trabajo más coherente, mientras este
quehacer se desarrolla también en Granma, Villa Clara, Santiago de
Cuba, Sancti Spíritus y Pinar del Río.
Martirena refirió que las tejas producidas con la tecnología de
los investigadores de la UCLV y que fueron correctamente colocadas,
han resistido los embates de fuertes huracanes como Ike y Denis,
entre otros.
El CIDEM obtuvo con este proyecto el Premio Mundial Hábitat del
2007, auspiciado por Naciones Unidas, y resultó uno de los centros
destacados de esta provincia en la celebración hoy por el Día de la
Ciencia Cubana.