Un llamado a elevar la producción de alimentos con adecuada
explotación del suelo y racional empleo de los recursos hídricos
formuló el Consejo Provincial Ambiental del extremo oriente cubano
al trazar sus estrategias para 2009.
El imperativo de sustituir importaciones con renglones
agropecuarios nacionales exige adiestrar a los productores para
detener una degradación que afecta al 70 por ciento de las tierras
del país, subrayaron especialistas del Ministerio de Ciencia
Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).
José Antonio Díaz Duque, viceministro del CITMA, subrayó que
junto a la preocupación por la tierra debe existir la del uso
eficiente del agua, elemento vital para producir alimentos en una
Isla, cuya recuperación hídrica depende del ciclo
evaporación-precipitación.
Sentenció el viceministro que los actores agrícolas deben
desarrollar una cultura de explotación óptima del fluido, cuidarlo
tanto como los portadores energéticos, de manera tal que exista
racionalidad en el consumo y se produzca alimentos con más
eficiencia y gasto mínimo de agua.
La provincia posee una de las mayores reservas de agua del Caribe
Insular y ambiciosos proyectos hidráulicos para sustentar programas
agroalimentarios, en una geografía 75 por ciento montañosa, y en la
cual 26 mil hectáreas de la parte llana están salinizadas.
Explotar con racionalidad, criterios técnicos y sentido
proteccionista del entorno los recursos naturales imprescindibles
para la creciente demanda constructiva, fueron también
pronunciamientos del Consejo Ambiental.