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El gobierno venezolano ratificó hoy que tomará las medidas
correspondientes si se comprueba la participación del encargado de
negocios de Estados Unidos aquí, John Caulfield, en una reunión de
conspiradores.
El ministro de Comunicación e Información, Jesse Chacón, indicó
que los diplomáticos tiene derecho a reunirse con personas de los
estados ante lo cuales están acreditados, pero no a intervenir en la
política interna.
En rueda de prensa, Chacón aclaró que se investiga la probable
presencia de Caulfield en un encuentro en Puerto Rico el pasado d8
de enero con líderes opositores venezolanos y asesores
norteamericanos.
El diplomático reconoció que viajó un día antes del encuentro a
esa isla y que aunque no participó en el encuentro, tiene el derecho
a reunirse con venezolanos.
Sin embargo, Chacón aclaró que la reunión de Puerto Rico fue para
planificar acciones contra el gobierno, algo para lo que no están
autorizados los diplomáticos en ningún Estado.
Luego de conocerse la realización de la reunión y la presunta
participación de Caulfield en ella, el presidente venezolano, Hugo
Chávez, advirtió que de comprobarse su participación el diplomático
será expulsado del país.
Según los reportes en el encuentro de Puerto Rico se analizó un
plan que incluye acciones callejeras violentas para intentar impedir
la aprobación de una propuesta de enmienda constitucional para la
reelección continúa de cargos públicos.
La iniciativa, que eliminaría los límites del número de mandatos
para los cargos de presidente de la República, gobernadores,
alcaldes y diputados, debe votarse en un referendo nacional el
próximo 15 de febrero.
La oposición venezolana se opone a la propuesta, que de ser
aprobada abrirá la posibilidad que el presidente del país, Hugo
Chávez, vuelva a presentar su candidatura en 2012.
La agenda del encuentro, según denuncias, incluyó la distribución
entre partidos opositores de tres millones de dólares aparentemente
suministrados por Estados Unidos.