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Los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE)
debaten hoy una propuesta de varios países del Mediterráneo dirigida
a frenar las masivas oleadas de inmigrantes indocumentados hacia el
bloque comunitario.
La petición, formulada por Italia, Grecia, Chipre y Malta,
persigue incrementar la vigilancia marítima a través de un
reforzamiento de la Agencia Europea para la Gestión de la
Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex).
Asimismo, sugiere la adopción de acuerdos para el retorno o
expulsión de ilegales entre la UE y los países de origen.
Hace pocos días, un informe del Alto Comisionado de la ONU para
los Refugiados subrayó que miles de personas toman la peligrosa vía
mediterránea debido a las escasas oportunidades que existen para
entrar en territorio de la comunidad por medios legales.
Según el titular de Interior italiano, Roberto Maroni, cuyo país
encabeza la iniciativa estudiada este jueves en Praga, el problema
es de toda Europa, ya que un inmigrante en situación irregular que
entre por Italia puede circular libremente en toda la región.
La mayoría de los indocumentados que salen en busca de mejor vida
escogen como destino a ese país, el principal punto de entrada al
bloque comunitario para nacionales de diversas y regiones del mundo
subdesarrollado.
Muchas veces hacen el viaje mediante el pago a traficantes de
personas.
Esa forma de delincuencia organizada cobra varios miles de
dólares a cambio de travesías en precarias y sobrecargadas
embarcaciones a través del mar Mediterráneo para alcanzar las costas
del país europeo.