. — La cobertura médica
de salud de los estadounidenses se deterioró en los ocho años de
gobierno de George W. Bush, denunció hoy el diario La Opinión.
Más de 40 millones de personas en este país están sin seguro
médico y esta tendencia sigue en aumento, señala una editorial del
periódico californiano.
Según el rotativo, el elevado costo de los distintos servicios de
salud provocó que una parte del sector privado dejara de proveer ese
sistema como un beneficio laboral.
Al mismo tiempo, agrega, muchos estadounidenses viven en la
cuerda floja ya que una enfermedad bastaría para llevarlos a la
bancarrota.
La respuesta de la administración Bush fue una propuesta
reciclada que, bajo el argumento de dar opciones al consumidor, era
una bonanza para el sector privado en muchos casos a costa de los
pacientes, subraya.
Para La Opinión, la reforma de Medicare es un ejemplo en que se
amplió el beneficio de medicamentos y se ofreció a la industria
farmacéutica todas las ventajas para controlar el mercado y dejar al
gobierno impotente a la hora de negociar precios.
El mandatario electo Barack Obama debe hacer cambios con el fin
de que el seguro cubra a todos los estadounidenses y controle los
costos de este significativo sector de la economía.
Creemos que el acceso a una atención médica de calidad es un
derecho humano básico y por tanto Obama debe atender el problema,
comenta la publicación.
También llama a reformar el Seguro Médico Estatal para Infantes (SCHIP,
por sus siglas en inglés), propuesta vetada por Bush.
Es fundamental que en este proyecto se elimine la injusta
restricción de cinco años para que los niños y las mujeres
embarazadas residentes legales puedan acceder al SCHIP, concluye.