Como punto de partida, la comisión que por mandato del VII
Congreso continuó analizando los vínculos entre cultura, ciudad y
arquitectura, presidida por José A. Choy, expuso diversos argumentos
sobre el tema, desde la complejidad de los problemas que afectan el
patrimonio atesorado por las ciudades, hasta los requerimientos de
una agenda educativa y comunicacional que inculque en la población
el conocimiento y su participación activa en la preservación de los
valores patrimoniales y ambientales.
Para los participantes del cónclave se hizo evidente que revertir
en estos momentos el deterioro de algunos de los principales núcleos
urbanos, sobre todo diversos barrios de La Habana, exige cuantiosos
recursos materiales que el país no dispone, en medio de una tensa
situación constructiva derivada de los efectos de los devastadores
huracanes del pasado septiembre y de las consecuencias de una crisis
económica de impacto global.
Pero también plantearon cómo se pueden solucionar otros tipos de
situaciones: violaciones de ordenanzas urbanas, falta de
integralidad de determinados procesos inversionistas, recuperación
de la autoridad profesional del arquitecto, promoción de una cultura
de la construcción, revaloración del diseño, calificación de los
espacios públicos, y búsqueda de soluciones que apunten hacia un
desenvolvimiento sustentable del desarrollo a partir de la
implicación de las comunidades.
En una esclarecedora intervención, Eusebio Leal explicó cómo ha
sido posible, no solo con ingentes esfuerzos materiales sino también
espirituales, rescatar y revitalizar importantes enclaves en La
Habana, Cienfuegos, Santiago, Camagüey, Trinidad y otras ciudades, a
pesar de que por largos años hubo un notable déficit en las
políticas de mantenimiento y conservación. "Debemos predicar,
explicar, pero sobre todo actuar", señaló para compulsar el
compromiso participativo de los intelectuales y artistas con la
preservación y desarrollo de los valores arquitectónicos y
urbanísticos que nos deben caracterizar.
El Consejo Nacional, encabezado por su presidente Miguel Barnet,
pasó revista, además, a las realizaciones de la organización en los
últimos meses, donde se ha consolidado un estilo de trabajo
colectivo y la vocación de servicio social de los creadores,
profundamente identificados con la vanguardia política de una
Revolución que acaba de cumplir medio siglo de libertad, ejercicio
soberano y de inéditas conquistas de justicia y dignidad para todos
los cubanos.