El XI Congreso Internacional Pedagogía 2009 propiciará un
intercambio de experiencias entre docentes, crucial para tomarle el
pulso a la educación en América Latina.
Esta bienal gana prestigio entre los educadores latinoamericanos,
pues permite el intercambio y actualización sobre las más novedosas
experiencias pedagógicas en disímiles campos educativos.
Además, dicho congreso destaca entre los pocos espacios creados
para el intercambio entre educadores de diferentes países, culturas
y proyecciones.
Maestros, profesores universitarios, académicos, líderes
gremiales y estudiantiles convergerán del 26 al 30 de enero en el
capitalino Palacio de las Convenciones.
El director del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, Justo
Chávez, consideró que de la retroalimentación propiciada por estos
cónclaves nacen políticas educacionales más efectivas.
Iniciados en 1986 y con carácter bienal desde 1993, los congresos
de Pedagogía han rescatado, además, el carácter científico de la
educación, perdido durante el auge del neoliberalismo.
Chávez espera que Pedagogía 2009 ayude a elaborar una filosofía
unificadora sobre esta materia, con un derrotero teórico aún sin
definir.
"La pedagogía latinoamericana necesita reencontrar su camino,
pues sólo la educación permite poner al hombre a la altura de su
época", señaló.
Paralelo al congreso sesionarán encuentros entre sindicatos de
educadores, rectores de universidades y estudiantes extranjeros
graduados en Cuba.
Además, muchos visitantes constatarán aquí la experiencia cubana
en educación, cuyos logros en medio siglo son considerados un
paradigma internacional.
A su vez, diversos pedagogos cubanos impartirán cursos sobre
materias de gran interés para la superación de aquellos que tienen
la responsabilidad de enseñar.
Según la convocatoria del Ministerio de Educación, este encuentro
científico busca colegiar acciones para cumplir las metas acordadas
en sendas conferencias regionales de ministros en 2002 y en 2007.
Ocurre que, pese al mayor desarrollo científico y tecnológico,
persisten las desigualdades sociales, el analfabetismo y el difícil
acceso a una educación de calidad y sin exclusiones.
Dicha paradoja contemporánea lastra el desarrollo latinoamericano
y caribeño, y exige nuevos enfoques y estrategias humanistas e
integradoras, puntualiza el documento convocador.
Al respecto, Chávez estima que la pedagogía recupera en América
Latina el carácter científico que perdió por la aplicación de
políticas neoliberales.
"Las contradicciones estimulan el avance", señaló el pedagogo,
que citó a Cuba como ejemplo de compromiso con la educación en
función de la integración latinoamericana.
Por ejemplo, Venezuela y Bolivia se libraron del analfabetismo
con el método cubano "Yo, sí puedo", que enseñó a leer y escribir a
unas tres millones 600 mil personas solo en Latinoamérica.