La provincia de La Habana constituye la segunda potencia
científica del país lo cual está avalado con el desarrollo e
introducción de nuevos productos, fundamentalmente la biotecnología
y la agricultura.
Entre esos renglones figura el Sulfacen, utilizado para el
tratamiento del síndrome de dificultades respiratoria en recién
nacidos, el que fue logrado por investigadores del Centro nacional
de sanidad Agropecuaria (CENSA), y se inició su fabricación en el
Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEN).
Otros productos obtenidos fueron una placa filtrante empleada por
la Industria Alimentaria, la que se elabora en la Unión
Investigación-Producción de la Celulosa del Bagazo (Cuba9), la cual
sustituye importaciones.
También los numerosos centros científicos vinculados a la
agricultura en el territorio han hecho aportes significativos con el
desarrollo de variedades de altos rendimientos y más resistencia a
plagas y enfermedades, las aplicaciones de nuevas agrotécnicas,
introducción de las casas de cultivos y el uso de biofertilizantes
que no afectan al medio ambiente.