La vivienda entre metas e interrogantes

Ronald Suárez Rivas

PINAR DEL RÍO.— Las casas y los edificios quedaron más de una vez en el papel, porque los materiales y los albañiles nunca llegaron a pie de obra. Por ello, cualquier nuevo proyecto llevará implícito el signo de la duda.

Las industrias locales de materiales tienen un papel decisivo en la recuperación.

Aun así, la estrategia para enfrentar las enormes pérdidas dejadas por los huracanes en el fondo habitacional de Pinar del Río  —recién presentada a la Asamblea Provincial del Poder Popular— no deja de ser noticia.

El programa plantea reparar en el 2009 todos los techos dañados, y sentar las bases para solucionar los derrumbes parciales y totales en el menor tiempo posible.

En números, ello significaría reparar unas 48 800 cubiertas, terminar 6 023 viviendas —casi tres veces lo logrado este año— e iniciar otras 9 000, en los próximos doce meses.

Sin embargo, para llevar a la realidad lo que hoy son proyectos en papel y tinta, es preciso un movimiento constructivo sin precedentes en Vueltabajo.

Teniendo en cuenta, por ejemplo, la cifra de casas terminadas en el 2008 (2 252), solamente para resolver los derrumbes totales ocasionados por los huracanes (29 762) necesitaríamos más de una década.

Lo mismo sucede con la industria de materiales. Al ritmo actual, la producción de áridos retardaría los planes el triple del tiempo.

¿MISIÓN IMPOSIBLE?

Para Pablo Véliz, director de Vivienda en Pinar del Río, cumplir los plazos no es una tarea imposible, pero sí de mucha envergadura. "Estamos hablando de rehabilitar cerca del 50% del fondo habitacional" , dice.

No obstante, defender esa meta reviste un enorme valor social en una provincia donde hoy existen miles de familias en facilidades temporales. De ellas, unas 11 000 perdieron sus hogares entre el 2002 y el 2005.

No es la primera vez que en Vueltabajo inician un movimiento de este tipo. Ya en el 2006 el propósito fue terminar 8 220 casas, y mantener o incluso superar esa cifra en lo sucesivo; pero un año después no se llegaba ni siquiera a la mitad.

La mano de obra y el transporte para trasladar los materiales estuvieron entre los principales obstáculos que impidieron la continuidad del proyecto.

Con el objetivo de no repetir la historia, en esta ocasión el énfasis está en la organización de la fuerza. José Cabrera, secretario de la Central de Trabajadores de Cuba en el territorio, explica que ha comenzado un proceso de captación y movilización de constructores en los centros que poseen personal calificado.

La intención es incorporarlos por dos años como mínimo a las 21 brigadas especializadas —cada una con alrededor de 200 hombres— que laborarán a lo largo de la geografía pinareña.

También se ha recibido una brigada de 38 equipos para el movimiento de tierra y la construcción de redes técnicas.

Otro aspecto favorable —agrega Ernesto Barreto, presidente del Poder Popular— es el hecho de que la provincia tenga reordenado el transporte de carga en 13 de sus 14 municipios. "Contamos con más de 300 camiones basificados, lo que permitirá mover los insumos."

PIEDRAS EN EL CAMINO

El alto volumen de recursos que hace falta es en este momento el punto más débil. Se estima que solo el año próximo la recuperación demandará no menos de 7 500 000 elementos de pared, y unos 7 000 metros cúbicos de madera.

"A la industria de materiales, por sí sola, no le es posible enfrentar el programa y continuar con el desarrollo de las demás esferas. Por tanto, si la producción local siempre ha sido importante, en estos momentos se vuelve decisiva" , advierte Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial (CAP).

En ese sentido, trabajan en el levantamiento de todas las capacidades productivas a fin de determinar el potencial existente. "Es imprescindible explotar cada una de las posibilidades" , afirma el funcionario.

Tal acercamiento ha revelado una situación favorable en materia de infraestructura para la fabricación de bloques, aunque también ha señalado como ruta crítica la obtención de los áridos.

HACER QUE LAS CONSTRUCCIONES RESISTAN

Si transformar el complejo panorama que hoy presenta el fondo habitacional de Pinar del Río constituye una necesidad de primer orden, lograr que lo construido sea capaz de soportar el embate de nuevos huracanes, también lo es.

Tras el paso de varios eventos que azotaron el territorio entre el 2002 y el 2005, aquí se habían recuperado unas 87 000 viviendas; sin embargo, luego del impacto del Gustav y el Ike, una parte de ellas volvió a dañarse. "No podemos olvidar que el 60% de las casas de la provincia tiene techos ligeros" , argumenta Pablo Véliz.

Por ello, con el propósito de avanzar sobre bases más consistentes, se ha decidido que el 70% de los hogares que se levanten tenga paredes y cubiertas sólidas.

Las medidas de precaución incluyen igualmente al resto de los inmuebles, los cuales llevarán techos de zinc. Estos deben colocarse siguiendo todos los requisitos, y los inspectores de los puestos de dirección en cada circunscripción tendrán la función de certificar la calidad de la terminación, explica el Vicepresidente del CAP.

No es la primera vez que Vueltabajo ve comenzar un movimiento de este tipo, pero es probable que nunca antes se hayan tenido en cuenta tantos detalles.

 

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