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Centenares de sobrevivientes japoneses de las bombas atómicas de
Hiroshima y Nagasaki concluyeron hoy su recorrido alrededor del
mundo a bordo del Barco de la Paz para pedir la eliminación de las
armas nucleares.
Los 101 supervivientes, conocidos como hibakusha en Japón, y con
una media de 75 años de edad, realizaron en los últimos cuatros
meses una travesía marítima por 22 puertos de los cinco continentes.
Akira Kawasaki, director del proyecto, destacó que el movimiento
contra las armas nucleares está vivo y este es un mensaje importante
que pudieron compartir con el mundo.
También estuvimos con prisioneros de guerra que tuvo Japón
durante la II Guerra Mundial, así que tuvimos la oportunidad de
conocer el otro lado de la moneda, señaló Kikuyo Nakamura.
A su regreso a casa, los 700 tripulantes del Barco de la Paz
contaron anécdotas de lo sucedido durante el viaje.
Toshiko Tanaka, de 69 años de edad, subrayó que en Latinoamérica
existe un profundo interés por la paz. Son gente pacifista muy
apasionada, agregó.
Los sobrevivientes de la tragedia recibieron en Venezuela la
condecoración de la Orden de Juan Francisco de León y fueron
nombrados visitantes ilustres de Caracas.
En las Palmas de Gran Canaria, España, encendieron la llama de la
paz en un acto organizado para ellos y en la ciudad de Barcelona
visitaron el parlamento catalán, con el que acordaron trabajar de
manera conjunta para crear políticas pacifistas.
El Barco de la Paz es una organización no gubernamental que
celebra con esta travesía su aniversario 25.
Las bombas de Hiroshima y Nagasaki causaron en agosto de 1945 más
de 120 mil muertos. Otras 400 mil personas perdieron la vida en los
meses y años posteriores debido a las secuelas provocadas por las
radiaciones.
En la actualidad, más de 270 supervivientes aún sufren
consecuencias de la radiación química.