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La nueva ley minera ecuatoriana responde a intereses nacionales y
establece reglas claras del cuidado del medio ambiente, afirmó hoy
el vicepresidente de la Comisión Legislativa, Cesar Rodríguez.
Hemos votado con visión de país, de futuro, para que los recursos
naturales sean del Estado y los ingresos por la explotación de estos
sean invertidos en el desarrollo y lograr mejor calidad de vida,
resaltó Rodríguez.
Puntualizó que a diferencia de la anterior legislación, esta
nueva no responde a intereses particulares, personales o de grupos,
sino a los de toda la nación.
El vicejefe del órgano legislativo destacó que la ley minera
aprobada anoche cuenta con normas y controles que garantizan el
respeto a la naturaleza, en especial por primera vez se privilegia
el cuidado de las fuentes de agua.
Al referirse a sectores indígenas y sociales opuestos a esta ley,
denunció la existencia de un trasfondo política y electoral, pues
señaló que ayer hicieron modificaciones para incorporar sugerencias
y observaciones de esos grupos.
Hay actores políticos con un doble discurso, pues por un lado
piden más tiempo y, por otro, demandan el archivo de toda la
legislación, lo cual es muy peligroso, pues parece existe el deseo
de que Ecuador continúe con la vieja legislación minera.
El país está en un proceso comicial y aparecen ahora agrupaciones
que se oponen al gobierno y sus propuestas son para llamar la
atención y ganar adeptos con fines electorales.
Esos que dicen no a la minería, la Comisión de Legislación los
invitó a dialogar para encontrar consenso, es decir un punto medio,
en el cual estén garantizadas las necesidades del país, la
protección de la naturaleza y la racionalización de la extracción de
los recursos naturales en un marco.
Entre los beneficios de esta legislación mencionó que se logró
que el 50 por ciento de las utilidades por la explotación minera
sean invertidos en mejorar el nivel de vida de la población y en
proyectos estratégicos.