.— La nominada secretaria de
Estado Hillary Clinton defendió hoy una diplomacia que reconcilie a
este país con el mundo, pero en otros casos insistió en mantener una
política de confrontación, similar a la aplicada por el actual
gobierno.
Necesitamos renovar la potencia de Estados Unidos a través de una
diplomacia que fortalezca nuestra seguridad y haga progresar
nuestros intereses, señaló Clinton durante el inicio de las
audiencias de su confirmación en el Senado.
Para la ex primera dama la política exterior debe fundarse en la
unión de principios y del pragmatismo, no sobre una ideología
rígida.
Sin embargo, se mostró partidaria de mantener una línea dura con
respecto a Irán.
Iniciaremos un nuevo diálogo, pero nunca vamos a permitir que
Teherán se dote de armas nucleares, manifestó.
La aún senadora insistió en la acusación del gobierno de George
W. Bush, lo cual es rechazado por Irán, cuyas autoridades afirman
que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
Al referirse al Medio Oriente también mantuvo la política de la
administración de Bush al afirmar que Israel tiene derecho a
defenderse.
No obstante, reconoció el costo humano de la invasión de Tel Aviv
a la Franja de Gaza, donde han muerto más de 900 palestinos, muchos
de ellos mujeres y niños.
Ante tal situación señaló que ella y el presidente electo, Barack
Obama, están comprometidos en buscar una paz justa al conflicto en
la región.
Aunque estamos enfocados en Iraq, Paquistán y Afganistán, debemos
buscar una estrategia para atender las necesidades de seguridad de
Israel y las aspiraciones políticas y económicas de los palestinos,
agregó.
También abogó por mejorar las relaciones con China, pero comentó
que eso dependería de la actitud de esa nación asiática.