.— Un grupo de pobladores de la
norteña ciudad argentina de La Quiaca, provincia de Jujuy, inició
hoy una huelga de hambre para denunciar el azote de la extrema
pobreza en la zona.
Los organizadores del ayuno indicaron que unos 400 manifestantes
también alertan sobre los graves problemas de salud que afectan al
distrito por la contaminación con mercurio y cianuro, utilizados
durante el proceso de explotación minera.
Con la medida, se reclama, además, la realización de obras de
infraestructura que mejoren los accesos a esta región fronteriza con
Bolivia y se revierta un decreto que les prohíbe comprar productos
de primera necesidad en el país vecino.
El anuncio y la denuncia de esta situación de penuria fueron
realizados hace tres días por el Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo
Pérez Esquivel, y el cura párroco de esa localidad, Jesús Olmedo, en
el balneario Mar del Plata, a 400 kilómetros de esta capital.
Ambos reclamaron "la urgente intervención del gobierno nacional,
que todavía no ha dado ninguna respuesta".
Esta presentación la hacemos en una ciudad (Mar del Plata) a la
que llaman la Feliz para hacerle ver al país que hay otras ciudades
de Argentina sin la posibilidad de ser felices, expresó en la
ocasión Pérez Esquivel.
Olmedo recordó por su parte un poema de León Felipe y el cual en
uno de sus versos dice: "Yo sólo sé lo que he visto y he visto que
la cuna de los niños y las niñas la mecen con cuentos, que el dolor
de los hombres y las mujeres lo ahogan con cuentos, que el grito de
angustia de los hombres y las mujeres lo taponan con cuentos".
Según las fuentes, la huelga la realizan "mujeres que tienen
hijos y están dispuestas a cualquier sacrificio por el futuro de sus
niños" y también "madres solteras o jóvenes que se reciben de padres
y no pueden conseguir un trabajo digno".
Para Pérez Esquivel, las autoridades no tienen conciencia de la
miseria en el norte del país y en Jujuy un 30 por ciento de la
población vive en la pobreza.
"La Quiaca nuevamente se pone de pie para luchar por los derechos
de los pobres excluidos a través de una medida extrema",dijo el
Premio Nobel.