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Autoridades rusas descartaron hoy evidencias de un acto terrorista
en la explosión ocurrida en Nazrán, Ingushetia, que destruyó casi en
su totalidad el edificio del Servicio de Alguaciles Fiscales y causó
al menos ocho muertos.
De acuerdo con las primeras pesquisas dentro de la edificación no
existen rasgos de un acto terrorista, aseveró el vicepresidente en
funciones del gobierno ingush, Bashir Aushev, citado por la agencia
ITAR-TASS.
Parece más probable que haya ocurrido una explosión de gas
doméstico, subrayó a la televisión, que mostró imágenes del edificio
casi destruido y la evacuación del personal.
Una apreciación similar sobre el trágico accidente fue formulada
también por la dirección republicana del Comité de Investigación,
adjunta a la Procuraduría General de Rusia.
Según datos preliminares, la detonación ocurrió como resultado de
un escape de gas, dijo un funcionario de esa entidad, citado por la
agencia Interfax.
La explosión se produjo en la mañana de este martes en Nazrán,
capital de Ingushetia, fronteriza con Chechenia, con un saldo de
unos 15 heridos, cuatro en estado grave, según diversas fuentes.
El ministerio de Situaciones de Emergencia informó a última hora
que fueron rescatados de los escombros 30 personas, de los cuales
ocho murieron, el resto recibió heridas de distinto grado.