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Aniversario 50 del Deporte Revolucionario
Confianza infinita para seguir adelante
OSCAR SÁNCHEZ SERRA
oscar.ss@granma.cip.cu
Doce días después del triunfo
revolucionario, y a solo cinco de la entrada de la caravana de la
Libertad a La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro fundó el
movimiento deportivo revolucionario. Aquel 13 de enero designó para
ocupar esa responsabilidad a uno de sus barbudos.
Fidel
y Guerra Matos saludan a peloteros en el entonces estadio del Cerro.
"No lo veo como un mérito, aunque sí lo considero una misión
histórica, como todas las que se dieron al principio de la
Revolución. Hoy, después de 50 años, soy un hombre feliz,
recompensado por esa historia, en la que los ideales por los cuales
se derramó tanta sangre siguen invictos. Por eso la exigencia debe
multiplicarse, el deporte es una de las grandes conquistas de aquel
victorioso 1 de enero de 1959 y no podemos permitirnos que ni
mercaderes al servicio del profesionalismo, ni mucho menos nosotros
mismos, hagamos peligrar la obra que con tanto sacrificio hemos
levantado".
Razones le sobran al capitán del Ejército Rebelde, Felipe Guerra
Matos, quien estuvo a punto de caer en combate en el asalto al
cuartel de Veguitas, el 16 de diciembre de 1958, el mismo que
recibió la tarea de llevar hasta la Sierra Maestra en diciembre de
1957 a Herbert Mattews, el periodista del New York Times quien con
su entrevista al Comandante en Jefe en plena montaña guerrillera le
hizo saber al mundo la vitalidad del movimiento revolucionario
cubano. él recibió hace 50 eneros la encomienda de dirigir la
entonces Dirección General de Deportes.
A
solo unos días del triunfo revolucionario se fundó la dirección
General de Deportes y Guerra Matos recibió la encomienda de Fidel de
guiar ese naciente movimiento.
"No, yo no tenía
grandes conocimientos de deportes, pero ni yo ni muchos compañeros
tampoco sabíamos nada de la guerra y la ganamos, así que aquella
misión no solo había que cumplirla, sino también ganarla, porque la
batalla era dura. "
Recordó que en aquellos días el cambio recibía a un país
socialmente muy deplorable. "No voy a dar datos de salud y educación de aquel momento, los saben
ya nuestros jóvenes, aunque bastaría decir que ni nos podíamos curar
ni aprender a curarnos. En el deporte pasaba lo mismo, solo béisbol
y boxeo profesional, como regla. Nada de participación, sí me atrevo
a ser absoluto, exactamente nada de participación, porque el sistema
no lo permitía. Un país vendido no puede desarrollar ni siquiera la
educación física. Solo una obra social como la nuestra, que demanda
de su pueblo para su desarrollo y fortalecimiento, puede
multiplicarse a sí misma ", sentenció.
Es certero cuando explica cómo los principios del deporte
revolucionario han tenido una coherencia histórica muy sólida.
" Si uno analiza lo que
el Comandante en Jefe dijo el 29 de enero de 1959, en la Ciudad
Deportiva, nadie podría rebatir que la idea desde el mismo día de la
victoria, desde la propia plataforma del Moncada, es la que nos
permite la posibilidad de multiplicarnos.
"Él dijo entonces:
Construiremos cientos de campos en toda la República... hoy
tenemos más de 11 000 instalaciones; el deporte individualmente,
suaviza. Consigue que no se extravíe la mentalidad del joven...
hoy en el proceso de prevención social, la actividad deportiva es
vital; es preciso que en lugar de un centenar de atletas hayan
decenas de miles... hoy solo en los Juegos Escolares Nacionales,
no ya en las Escuelas de Formación de Atletas de Alto Rendimiento,
participan más de 10 000 estudiantes-deportistas; el mejor
estímulo que puede crearse para el atleta es asegurarle su retiro y
saber premiar a los que llegan a campeones. No me luce correcto que
los héroes del deporte, nuestros campeones, queden después en la
miseria. Eso no sería estímulo al deporte... hoy existe todo un
programa de Atención al Atleta, con salario decoroso, con asistencia
médica de primer nivel, a él y a su familia, hay una preocupación y
ocupación del Estado para ese hombre que tantas glorias ha dado a su
país, a la Revolución, al socialismo ", expresó.
Una pregunta obligada a quien tuvo el privilegio de ser el primer
conductor de los destinos del deporte.
¿Cómo ve el deporte hoy,
50 años después?
" Yo no fui el primer
conductor de nada...
sí tuve
aquel privilegio, pero la conducción ha sido la verticalidad de la
Revolución, el pensamiento de Fidel, que han hecho que no solo yo,
los que me sucedieron también con la creación del INDER en febrero
de 1961, y todo nuestro pueblo hayamos tenido el inmenso privilegio
de ver convertido a este país en una potencia deportiva. Eso es lo
que he visto y lo que quiero seguir viendo, pero para eso, en
momentos de profesionalismo, de una altísima y desenfrenada carrera
comercial en el deporte, donde el dinero manda, hay que releer el
pensamiento de Fidel. Han pasado 50 años, pero no olvidemos que en
Cuba el deporte era profesional, lo barrimos por completo y esta
pequeña Isla, para asombro de muchos, se transformó en una potencia
deportiva mundial. Hoy todos somos los responsables de mantenerla", enfatizó.
Y nos invita entonces a traer al presente nuevamente aquel enero
de 1959.
" Venimos decididos a
impulsar el deporte a toda costa, llevarlo tan lejos como sea
posible, pero para ello es necesario la ayuda de todos: de atletas,
dirigentes, de organismos, de comentaristas deportivos, dijo el
Comandante en Jefe. Hoy no venimos, ya estamos aquí hace 50 años,
pero el compromiso es aún mayor. Hay que continuar decididos a
llevar lejos el deporte, porque a diferencia de entonces, defendemos
el deporte revolucionario, y, como hace cinco décadas, tiene que ser
con todos, ahora más fortalecidos por la infraestructura y la fuerza
técnica con que contamos. Fíjate que ni ustedes los periodistas
quedan fuera de la contribución a ese desarrollo. Siento
satisfacción por lo logrado y más que eso confianza infinita en la
Revolución, pues ella ha cumplido; cumplamos todos con ella para que
el deporte siga siendo una de sus invictas banderas."
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