Para
los cubanos, que no participan en un Campeonato Mundial de Balonmano
desde 1999, cuando concluyeron octavos entre 24 elencos en Egipto,
la próxima edición de este certamen será en extremo difícil.
Los nuestros clasificaron para esta cita en el Panamericano
efectuado en junio del año pasado en Brasil, donde terminaron
terceros, después de los anfitriones y Argentina. El cuadro, en su
gran mayoría integrado por novatos, saldrá hacia Croacia el jueves,
y debutará el día 17 frente a Suecia.
Ubicados en el grupo eliminatorio B, los alumnos de Carlos
Carrete y Enrique Delisle rivalizarán después con España (el 18),
Croacia (19), Sudcorea (21) y Kuwait (22). El resto de las zonas las
componen, A: Francia, Hungría, Eslovaquia, Rumania, Argentina
y Australia. C: Alemania, Polonia, Macedonia, Rusia, Túnez,
Argentina. D: Dinamarca, Noruega, Egipto, Brasil, Serbia y
Arabia Saudita.
Según comentó a Granma el comisionado nacional Andrés
Hurtado, quien fungirá como jefe de la delegación, los cubanos
podrían vencer a Sudcorea y Kuwait. Imponerse a cualquiera de los
otros tres planteles de su llave representa un gran reto, pero de no
hacerlo quedarían fuera del trío que avanzará a la segunda fase.
No competimos en Europa desde el 2000, donde está el máximo nivel
de este deporte, dijo Hurtado, y señaló que sus muchachos tuvieron
un provechoso tope el mes pasado con la selección de Brasil, ante la
cual perdieron 26-29 y empataron a 29 el segundo partido. Ponderó la
labor allí del novato Joel Cuní (interior) y del portero Misael
Iglesias.
A los 14 hombres que lidiaron en tierras sudamericanas se les
adiciona Darián Rodríguez (interior). El resto del conjunto será el
mismo. Porteros: Iglesias, Alfredo Quintana, Yunier González.
Centrales: Randy Díaz, Franklin Carol. Interiores: Cuní, Yailán
Echevarría, Yordanis Ríos, Kinqueli Tomasén. Extremos: Raifel Turiño,
Edgar Martín, Denis Fernández. Pivots: Daimaro Amador, Noelvis
Robles.