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Grandes elogios a la actuación de Benicio del Toro y el
reconocimiento a pasajes de la Revolución cubana en su 50
aniversario, son las connotaciones más destacadas del estreno en
Francia de la película El Argentino.
La cinta, del realizador estadounidense Steven Soderbergh, llegó
acompañada de un notable despliegue promocional a partir del premio
obtenido por Del Toro en el Festival de Cannes de 2008 y la figura
de Ernesto Che Guevara.
Es una curiosidad muy interesante, porque se trata de un
largometraje (incluida la segunda parte a partir del 23 de enero)
que recoge no sólo la trayectoria del Che, sino capítulos de la
Revolución cubana, dijo el canal de televisión París Premiere.
La exigente crítica francesa valoró el trabajo de Soderbergh
(Oscar por Traffic) como un estudio profundo y serio de la
personalidad del Che, aunque lamentó la ausencia de emotividad en
muchos pasajes relevantes de su vida.
Sin embargo, admiradores de la Revolución cubana en Francia
subrayaron que el saldo es en definitiva positivo. Recordemos las
manipulaciones permanentes contra la Isla y aunque tal vez falte
rigor, se trata de un documento audiovisual trascendente.
Un retrato que muestra la dimensión humana del Che, escribió
Caroline Vié, en el matutino 20 minutes. Sodebergh posee ese
admirable esquematismo de contrastar los tonos, dijo Eugenio Renzi
en Cahiers du Cinema.
El resto de las publicaciones galas, con diversos puntos de
vista, coinciden, sin embargo, en llamar la atención de la sólida y
convincente actuación de Benicio Del Toro y en la valoración de la
personalidad del revolucionario argentino-cubano.
Che Guevara fue homenajeado con bastante respeto y admiración en
Francia en 2007 a propósito del 40 aniversario de su asesinato en
Bolivia, y también el pasado año por su natalicio.
Con fotos en portada, las revistas Le Monde y A Nous París
consagraron importantes espacios al trabajo del laureado director de
Erin Brockovich, Erin Brockovich y la saga de los Ocean, incluyendo
entrevistas exclusivas con Del Toro y Soderbergh.
Para mí fue un reto enorme porque meterme en la piel del Che
significaba meterme en la piel de un hombre extraordinario, un Che
grande, muy grande. No estoy seguro de haberlo logrado, aunque sí
orgulloso de haber sido muy honesto con el Che, declaró el actor.